La comunidad de Coronel Pringles vivió ayer viernes 7 de agosto una jornada cargada de fe y emoción con motivo de la celebración del Día de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo. Las actividades organizadas por la Capilla San Cayetano reunieron a familias, vecinos y fieles que se acercaron para participar de una de las celebraciones religiosas más tradicionales y convocantes de la ciudad.
El programa comenzó alrededor de las 16.30 horas, con la tradicional suelta de palomas, uno de los momentos más significativos de la jornada. El gesto simboliza la esperanza, la salvación y la providencia, elevando al cielo las súplicas y deseos de toda la comunidad. La actividad contó con la participación de integrantes de la Escuela Agrotécnica y del proyecto "Agropalomas", quienes acompañaron nuevamente esta celebración con sus ejemplares, sumándose a una tradición que año tras año forma parte de la fiesta patronal. Gastón Redín explicó cómo trabajan los alumnos de primer año y contó que, además, el proyecto tendrá actividad este fin de semana con una competencia desde Luján. "Las palomas son de la Escuela Agrotécnica. Fuimos invitados por la Capilla San Cayetano y ya hace varios años que venimos participando con distintas capillas, inclusive con la iglesia. El padre nos hace participar y los chicos esperan con mucha expectativa la suelta de palomas."
Redín detalló que el proyecto trabaja especialmente con los alumnos de primer año y que la propuesta también tiene una importante actividad deportiva. "Agropalomas está corriendo con un equipo de pichones y uno de adultos. Este fin de semana el camión del Club Colombófilo Alas Pringles está viajando a Luján, donde participamos con el Circuito Sur, junto con toda la región."
Durante la celebración, fueron doce las palomas que permanecieron junto al grupo para participar de la tradicional suelta, mientras que otros ejemplares ya se encontraban viajando para la competencia. "En este momento hay doce palomas, que es lo que me quedó. El resto está en viaje."
Además, Redín destacó el compromiso de los estudiantes con el cuidado cotidiano de las aves. "Los mismos alumnos que fueron ayer están dando de comer en este momento y limpiando el palomar. Todo ésto está a cargo del maestro de sección, Gustavo Siri, que también trabaja con los alumnos de primer año."
Posteriormente, los fieles participaron de la procesión por las calles del barrio, acompañando la imagen de San Cayetano en un recorrido marcado por la oración y el encuentro comunitario. Como sucede cada año, la procesión constituyó uno de los momentos centrales de la celebración, permitiendo a los vecinos expresar públicamente su fe y renovar sus pedidos al santo.
Una vez finalizado el recorrido, se llevó adelante la Santa Misa, espacio en el que los presentes renovaron sus oraciones y agradecimientos a San Cayetano, especialmente por el pan, el trabajo y las necesidades de cada familia.
La jornada tuvo además un cierre fraterno y tradicional. Los asistentes compartieron chocolate caliente acompañado por tortas negras, una costumbre que forma parte de la identidad de esta celebración y que permitió prolongar el encuentro en un clima de alegría y camaradería.
De esta manera, Coronel Pringles volvió a rendir homenaje a San Cayetano, en una jornada donde la espiritualidad se combinó con las tradiciones populares y el encuentro entre vecinos.
La celebración volvió a poner de manifiesto el fuerte vínculo de la comunidad con la Capilla San Cayetano y la importancia de mantener vivas estas expresiones de fe que, año tras año, convocan a numerosas familias de la ciudad.