“Pringles es una ciudad extensa y eso nos obliga a planificar cada obra con mucha responsabilidad”
OBRAS PÚBLICAS Y DESARROLLO URBANO
El Secretario de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, Arquitecto Diego Pelegrinelli repasó el avance de las obras, el sistema de financiamiento, la problemática habitacional y los desafíos de gestionar una ciudad con baja densidad poblacional y gran extensión territorial.

En una entrevista extensa y detallada, el secretario de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos del Municipio de Coronel Pringles analizó el presente de la obra pública local, los criterios de planificación y las dificultades estructurales que enfrenta la ciudad. Desde el avance del cordón cuneta hasta la problemática de la vivienda y la expansión urbana, el funcionario brindó definiciones claras sobre el rumbo de la gestión.
-Recientemente se presentó una nueva etapa de obras. ¿Qué representa ese momento dentro del proceso general?
Eso es la culminación o una etapa intermedia entre todo el trabajo previo que hace la gente de la Secretaría y de la Dirección de Obras e Infraestructuras, con relevamiento, con proyectos, con presentaciones, con planos, con expedientes. Todo ese proceso técnico y administrativo termina en la presentación de la obra, que es lo visible, donde estuvimos con el Intendente. Pero después sigue ahora el proceso de la obra concretamente, que es donde entran otros actores: los directores, los contratistas, las máquinas del Parque Vial, los maquinistas. Es un conjunto de personas que hacen diariamente un montón de tareas para que la obra termine ejecutándose.
-Es decir que la presentación ¿es solo una parte?
Exactamente. Es una parte importante porque marca el inicio visible, pero hay mucho trabajo antes y mucho después. A veces eso no se ve, pero es fundamental para que todo funcione correctamente.
-¿Cómo vienen los tiempos de ejecución en esta etapa?
Sí, perfecto, vamos muy bien. Esta etapa contempla 3.000 metros de cordón cuneta y se está desarrollando dentro de los plazos previstos, lo cual es muy positivo.
-¿Cómo se financia esta obra?
Se ejecuta con fondos del municipio, pero en realidad tiene un doble financiamiento. Por un lado el FOPOS, que es un fondo de obras públicas que los vecinos pagan a través de la factura del agua, y por otro lado el recupero de obra, que es el pago que realizan los vecinos que se benefician con mejoras. Ese dinero vuelve al sistema para financiar nuevas obras.
-¿Ese sistema ha dado resultados?
Sí, claramente. Este es el recupero número 11. Hemos hecho 11 expedientes y 11 obras con este sistema. Es algo muy bueno porque demuestra que hay una circulación del dinero en favor de otros vecinos. Es un sistema solidario, donde una obra permite que se genere otra.

-¿El recupero se destina a un tipo de obra específico?
No, todo recupero va a una única cuenta. No se discrimina por tipo de obra. Pero como son montos que ingresan de manera lenta y en cantidades pequeñas, se utilizan mucho para cordón cuneta, que es una obra de menor costo.
-¿Qué diferencia hay en costos respecto al pavimento?
Hoy una cuadra de cordón cuneta ronda los 4 millones de pesos, mientras que una de pavimento puede costar unos 35 millones. Entonces, si esperáramos juntar dinero para pavimentar, no podríamos avanzar. En su momento, con la inflación, eso era aún más complicado, porque el dinero perdía valor rápidamente. Por eso optamos por hacer obras más chicas y constantes.
-¿Cómo es la respuesta de los vecinos en cuanto al pago?
Hay una cobrabilidad similar al resto de las tasas. Hay vecinos que cumplen en tiempo y forma, y otros que no, ya sea por cuestiones económicas o por falta de interés. Existe un plan de hasta 60 cuotas y también alternativas para quienes se acercan a regularizar.
-En cuanto a la planificación, ¿cómo se decide dónde intervenir?
Hay una lógica clara. Primero trabajamos en sectores con mayor densidad, accesos y egresos de barrios. Una vez que completamos eso, pasamos a una etapa de completamiento de trama urbana. Es decir, cerrar sectores que quedaron inconclusos.
-¿Puede dar ejemplos de esa lógica?
Sí, por ejemplo en calle 58, donde había sectores parcialmente consolidados y ahora los estamos cerrando. Lo mismo en el PVP Sur, donde quedaron algunos -huecos- y ahora los estamos completando. La idea es avanzar de manera ordenada.
-¿Esto se aplica también a pavimento y cloacas?
Sí, todo tiene la misma lógica. Ya no estamos en una etapa de grandes troncales, como en su momento fueron calles clave para el acceso a barrios o al hospital. Ahora estamos trabajando más en completar la trama.
-Se ha mencionado que Pringles tiene una particularidad en su desarrollo urbano-
Sí, tenemos un problema estructural que es la extensión de la mancha urbana. Tenemos unas 500 hectáreas de planta urbana para una población de poco más de 20 mil habitantes. La densidad es muy baja.
-¿Qué implica eso para la gestión?
Implica que tenemos mucha infraestructura para mantener con pocos recursos. Las redes son largas, la recolección es extensa, el mantenimiento de calles también. Es una ciudad cara en términos de mantenimiento.

-¿Cómo se relaciona esto con la problemática habitacional?
Ahí aparece una situación muy particular: tenemos alrededor de 800 viviendas vacías, que equivalen a la demanda habitacional. Es decir, hay casas disponibles, pero la gente que necesita vivienda no puede acceder a ellas por falta de crédito.
-¿Se puede intervenir desde el municipio?
No directamente. No hay legislación que nos permita intervenir sobre viviendas cerradas. Sí podemos actuar sobre terrenos baldíos, con multas e intimaciones, pero en viviendas es mucho más complejo.
-¿Qué estrategias se aplican en ese contexto?
Tratamos de no extender la mancha urbana y de concentrar los servicios. Por ejemplo, cuando entregamos terrenos fiscales, buscamos agrupar a los vecinos en una misma zona para poder llevar infraestructura de manera más eficiente.
-¿Qué obras se están desarrollando actualmente además del cordón cuneta?
Estamos trabajando en ampliación de agua, en cloacas -donde estamos cerca del 95% de cobertura- y en mejoras de calles con piedra y rap.
-¿Cómo ha resultado ese sistema en calles de tierra?
Muy bien, estamos muy conformes. Hemos comprado más de 3.000 toneladas de piedra, lo que nos permite intervenir unas 100 cuadras. Es una solución eficiente y además reutilizable, porque cuando se pavimenta se puede retirar y usar en otra calle.
-También hubo avances importantes en el hospital-
Sí, estamos en la etapa final de remodelación. Se renovaron todas las habitaciones, se incorporaron nuevas y se está terminando el sector de pasillos. También estamos trabajando en el área donde se instalará el mamógrafo.
-¿Qué puede decir sobre la incorporación de la ambulancia 4x4?
Es un avance muy importante. Nos permite llegar a zonas rurales donde antes era muy difícil acceder y cuidar mejor las unidades. Somos un distrito con una gran extensión rural y eso requiere herramientas específicas.
-¿Cómo se logró esa inversión?
A través de un crédito gestionado con el Banco Provincia. No es un proceso sencillo, lleva mucho tiempo porque requiere autorizaciones de distintos organismos, pero finalmente se logró.
-En materia de vivienda, ¿qué avances hay?
Estamos próximos al sorteo de 76 viviendas: 40 para la comunidad en general y 36 para empleados municipales. Estamos en la etapa administrativa final y estimamos que en un par de meses se podrá avanzar.
-¿Qué desafíos quedan por delante?
El principal desafío es sostener una planificación ordenada en el tiempo. Pringles es una ciudad compleja por su extensión, entonces tenemos que optimizar cada recurso y cada decisión.
-¿Es posible pensar en políticas a largo plazo que trasciendan gestiones?
Sería lo ideal, pero es difícil porque intervienen muchos factores: económicos, sociales, intereses privados. La planificación urbana siempre es un equilibrio entre lo ideal y lo posible.
-Para cerrar, ¿qué mensaje le daría a los vecinos?
Que entiendan que cada obra forma parte de un proceso. Nada es aislado. Todo tiene que ver con mejorar la calidad de vida y generar mejores condiciones para la comunidad en general.
De esta manera, el funcionario dejó en claro que la obra pública en Coronel Pringles no solo implica ejecución, sino también planificación, administración de recursos y una mirada integral sobre el desarrollo de la ciudad. Una tarea compleja que requiere tiempo, coordinación y una estrategia sostenida en el largo plazo.