Tras una sesión que calificó como "tranquila", el concejal del interbloque peronista Julio de Aduriz se hizo presente en los estudios de Canal 2 y destacó que los expedientes tratados contaron con amplio consenso, aunque remarcó que las diferencias políticas siguen presentes en temas de fondo.
"La realidad es que todos los despachos de comisión que había eran en unanimidad. Hay cuestiones en las que claramente estamos todos de acuerdo", señaló. Sin embargo, aclaró que los debates surgen cuando aparecen posturas contrapuestas: "Cuando se dicen verdades reveladas sin pruebas no las puedo dejar pasar, así que siempre hay debate, con respeto y altura, pero marcando las posiciones como corresponde".
En ese sentido, sostuvo que las distintas miradas responden a concepciones ideológicas: "Tal vez todos acertemos en el diagnóstico de una problemática, pero tengamos diferentes maneras de resolverlo".
Consultado sobre el funcionamiento del Concejo, De Aduriz consideró que persiste una lógica donde el oficialismo impone su mayoría. "Eso lo genera la mayoría. De todas maneras, para nosotros no es incómodo. Incómodo debería ser para ellos", afirmó, y agregó: "Nosotros planteamos nuestras propuestas, veinte en tres sesiones, y las defendemos firmemente".
También cuestionó la falta de fundamentos en algunos rechazos: "Que no sea un -no porque no quiero, no porque no me gusta-, tipo nene caprichoso".
Uno de los temas que generó discusión fue un proyecto de comunicación vinculado al Plan Remediar, finalmente aprobado con modificaciones. El edil advirtió sobre el impacto de los cambios a nivel nacional: "Nosotros decimos que es prácticamente el fin del programa, porque pasa de un vademécum de 79 medicamentos a 3".
A partir de ese escenario, el bloque consultó cómo responderá el municipio ante una eventual reducción en la cobertura: "Lo que estamos preguntando es cómo lo va a resolver el Estado municipal y con qué fondos, sobre todo para llevar tranquilidad a la gente que necesita esos medicamentos para vivir".
Durante el debate, De Aduriz también salió al cruce de declaraciones del oficialismo: "Se habló de -transparentar- para evitar desvíos. Eso habla de una ignorancia supina", sostuvo, al considerar que se trata de una acusación implícita hacia pacientes y trabajadores de la salud.
Más allá de las diferencias, el concejal explicó que aceptaron modificaciones formales al proyecto para garantizar su aprobación: "No nos importan las formas, nos importa que el proyecto sea aprobado y obtener respuesta del Departamento Ejecutivo".
Por otra parte, presentó una iniciativa denominada "Rambla de las Juventudes", que propone poner en valor un espacio público ya apropiado por los jóvenes de la ciudad. "Presentamos una ordenanza para nombrar "Rambla de las Juventudes", a las cuatro primeras ramblas desde el 25 de Mayo hasta Belgrano. Muchas veces es la comunidad la que se apropia de los espacios, y ahí es donde tiene que estar el Estado para intervenir y mejorarlos", explicó.
El proyecto contempla mejoras en infraestructura, incorporación de mobiliario urbano y tecnología sustentable, como tótems solares para cargar celulares o calentar agua. "Hay que darle valor a cómo la sociedad va transitando y acompañarla", resumió.
En cuanto al financiamiento, De Aduriz apuntó al superávit municipal: "El año pasado terminó con más de 3.000 millones de pesos. No creo que le signifique demasiado", afirmó, y cuestionó la administración de esos recursos.
"Hay familias con dificultades alimenticias, habitacionales y de salud, y el municipio tiene ese dinero guardado. A mí me parece que no es por ahí", expresó. En esa línea, planteó una mirada crítica sobre el rol del Estado: "Los gobiernos no son tablas de Excel ni empresas que tienen que ganar plata. Tienen que mejorar la calidad de vida de la gente".
Finalmente, se refirió a la posible suspensión de los módulos alimentarios "Mesa", aunque aclaró que se trata de un trascendido. No obstante, consideró que podría estar vinculado a un refuerzo del servicio alimentario escolar: "No lo veo tan desatinado si se fortalece la comida en las escuelas, donde hay control nutricional y se puede incentivar también la permanencia educativa".