Un proyecto de ordenanza ingresado en el Honorable Concejo Deliberante de Coronel Pringles propone avanzar en la regulación de los cigarrillos electrónicos, vapeadores y otros dispositivos de administración de nicotina, con el objetivo de proteger la salud pública, especialmente de niños, niñas y adolescentes.
La iniciativa, presentada por el interbloque Juntos - La Libertad Avanza, plantea declarar a estos dispositivos como nocivos para la salud dentro del distrito, en línea con advertencias de organismos internacionales y normativas nacionales vigentes.
Entre sus fundamentos, el proyecto advierte que los cigarrillos electrónicos generan aerosoles que contienen sustancias potencialmente perjudiciales, como metales pesados, compuestos orgánicos volátiles y partículas ultrafinas. Asimismo, menciona que la Organización Mundial de la Salud ha alertado sobre los riesgos asociados al uso de estos dispositivos, especialmente en jóvenes, y recomienda la adopción de medidas restrictivas.
En el mismo sentido, se recuerda que en Argentina la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) mantiene prohibida la importación, distribución, comercialización y publicidad de estos productos, aunque su uso continúa en aumento, sobre todo entre adolescentes.
En cuanto a las medidas concretas, el proyecto establece la prohibición del uso, consumo o inhalación de estos dispositivos en espacios cerrados de acceso público, tanto de gestión estatal como privada. La restricción también alcanza a establecimientos educativos, sanitarios, deportivos y culturales, dependencias municipales y el transporte público, así como cualquier otro ámbito donde ya rija la prohibición de fumar.
Además, se propone impedir la venta, suministro o entrega -ya sea gratuita u onerosa- de estos dispositivos a menores de 18 años, reforzando el enfoque preventivo de la iniciativa.
Otro de los ejes del proyecto es la concientización. En ese sentido, se prevé que el Departamento Ejecutivo Municipal designe un área de aplicación encargada de implementar campañas informativas sobre los riesgos del uso de cigarrillos electrónicos, con especial foco en la población joven.
También se establece la obligación para los comercios y espacios alcanzados de exhibir cartelería visible que informe sobre la prohibición de uso de estos dispositivos.
En materia sancionatoria, la propuesta fija multas que van desde los 50 a 500 módulos por el incumplimiento de la prohibición de uso en espacios públicos, mientras que la venta a menores podría ser sancionada con multas de entre 100 y 1000 módulos, además de la posibilidad de clausura de hasta 30 días para los establecimientos comerciales.
Por su parte, la falta de señalización obligatoria podría derivar en sanciones de entre 25 y 200 módulos. En todos los casos, la reincidencia implicaría la duplicación de las multas, pudiendo aplicarse además sanciones accesorias como clausuras o inhabilitaciones.
Finalmente, el proyecto contempla que el Juzgado Municipal de Faltas pueda disponer medidas complementarias o sustitutivas, como la realización de tareas comunitarias o instancias de concientización, especialmente cuando las infracciones involucren a menores de edad. El proyecto pasó a la comisión de salud para ser analizado.