Actualmente, la Ley N°14.497 establece que el ciudadano que adquiera un vehículo deberá sacar un turno para grabar las autopartes de su nuevo auto. Hasta febrero de 2026, el costo por realizar este procedimiento único, necesario para circular legalmente y realizar la Verificación Técnica Vehicular (VTV), oscila entre los $45 mil y los $50 mil.
En ese sentido, Lissalde propuso modificar la normativa vigente para establecer que "el grabado deberá ser realizado en origen por las terminales automotrices o empresas importadores, antes de su entrega al usuario final".
Asimismo, el legislador del oficialismo estableció en su proyecto que estas terminales automotrices no podrán cobrarle el costo del grabado al comprador final, sino que estará incluido directamente en el valor de mercado de la unidad.
"Desde el punto de vista de la defensa del consumidor, se evita que el ciudadano deba realizar un gasto extra y un trámite presencial obligatorio a pocos días de haber adquirido un bien de alto valor y se reduce la carga de trabajo en los centros de grabado, permitiéndoles enfocarse exclusivamente en la regularización del parque automotor usado", justificó Lissalde.
De la misma forma, el autor del proyecto busca que los actores que incumplan la ley al no realizar el procedimiento o intentar cobrárselo al individuo comprador del auto, tendrán una multa equivalente a entre 5 y 20 salarios mínimos por cada unidad comercializada sin el grabado. En ese caso, la concesionaria deberá subsanar la omisión antes de la venta final del vehículo.
Además, Lissalde reclamó la creación de un Registro Digital de Trazabilidad de Origen para que las terminales informen en una declaración jurada el número de chasis y dominio asignado con la certificación del grabado. "Se propone que el control no sea -auto por auto- en la calle, sino mediante un cruce de datos previo a la entrega", definió.
Días atrás, el mismo diputado reflotó un proyecto de su autoría para eximir del grabado de autopartes a aquellos vehículos que tengan más de 30 años de antigüedad. En los fundamentos de la iniciativa, Lissalde respaldó el trámite al alegar que busca "combatir el mercado ilegal de repuestos de autos".
Qué es el grabado de autopartes
El certificado de grabado de autopartes es un documento que acredita que las piezas del auto como el parabrisas, los vidrios, el motor y otras partes esenciales, fueron marcadas con un número de identificación único, el cual permite rastrearlas en caso de robo o tráfico ilegal, lo que dificulta la venta de autopartes robadas en el mercado negro.
El no contar con el certificado de grabado de autopartes puede tener consecuencias legales. Incluso, en algunos casos, podría afectar la transferencia de propiedad del vehículo.
Además, en caso de robo o accidente, la falta del certificado del grabado de autopartes podría complicar la indemnización de seguros, así como la aceptación en la Verificación Técnica Vehicular (VTV).