En su visita a la segunda edición de Telenoticias de Canal 2, Daniel Heredia, ex concejal del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, analizó la media sanción de la reforma laboral y expresó una postura crítica frente a la iniciativa.
Según planteó, se trata de un tema sobre el que "la gente todavía no ha tomado en real conciencia de la gravedad". Recordó que desde su espacio político ya habían anticipado su oposición a las medidas impulsadas por el gobierno de Javier Milei, y consideró que la reforma "no es una modernización", sino un "blanqueo de lo que ya se viene haciendo desde los años 90", en referencia a los procesos de flexibilización que comenzaron durante la presidencia de Carlos Menem.
Uno de los puntos centrales de su cuestionamiento es la extensión de la jornada laboral. Recordó que la jornada de ocho horas rige por ley desde 1929 y advirtió que la posibilidad de extenderla hasta doce horas, bajo un sistema de compensación, no implicará más empleo. "No va a generar más trabajo. Por el contrario, va a haber gente que va a estar sobreocupada, y gente subocupada o desocupada", afirmó.
También señaló que el esquema de "bolsa de horas" dejará al trabajador sin capacidad de organizar su tiempo personal y familiar. A su entender, esta modalidad impactará en la vida cotidiana, al impedir planificar actividades, compromisos familiares o tiempos de descanso.
En relación a los despidos, sostuvo que la reforma "abarata el despido" y permite hacerlo sin necesidad de causa justificada. Además, cuestionó la posibilidad de pagar indemnizaciones en cuotas con actualización limitada y la extensión del período de prueba a seis meses, lo que "?según expresó"? incrementa la incertidumbre laboral.
Sobre la composición salarial, Heredia advirtió que la reforma habilita esquemas de pago por rendimiento e incorpora la posibilidad de que una parte del ingreso se abone mediante ticket canasta u otros conceptos no remunerativos. Según explicó, ese adicional podría representar hasta un 30% del salario, pero no sería considerado sueldo a los efectos de indemnización, vacaciones, aguinaldo ni antigüedad. "No va ni para tomar en cuenta cuando te indemnizan, ni para vacaciones, ni para antigüedad, nada", señaló, y sostuvo que en la práctica implicaría una reducción del ingreso real y de los aportes.
Otro aspecto que mencionó fue la situación de los trabajadores de plataformas y repartidores. Consideró que la nueva normativa no los protege, sino que consolida su condición de monotributistas sin relación de dependencia, aun cuando deban cumplir requisitos formales como seguro, cuenta bancaria y registro ante organismos fiscales.
En cuanto al derecho de huelga, advirtió que se vería restringido por la ampliación de actividades consideradas esenciales, que deberán garantizar un 75% de prestación durante una medida de fuerza. También cuestionó que las asambleas deban notificarse previamente al empleador con detalles sobre su realización y que sea éste quien autorice su desarrollo.
Heredia se refirió además a los cambios en los convenios colectivos de trabajo, que dejarían de negociarse por rama para hacerlo por empresa. A su entender, esto fragmentará la representación gremial y tenderá a acuerdos salariales "a la baja".
Finalmente, abordó la situación de los trabajadores enfermos o lesionados, quienes "?según explicó"? podrían percibir entre el 50% y el 75% del salario, dependiendo del caso y del rendimiento. Señaló que esto generará competencia entre empleados y mayor inestabilidad ante eventuales caídas en la producción o ventas.
Para el dirigente, la reforma implica un retroceso en derechos conquistados históricamente. "Detrás nuestro vienen generaciones que no van a tener los derechos que tenemos nosotros", expresó, al tiempo que remarcó que esos derechos "no fueron regalados", sino producto de luchas obreras a lo largo de la historia.
De esta manera, el ex edil dejó planteada una mirada crítica sobre la iniciativa que continúa su recorrido legislativo y que promete seguir generando debate en el ámbito político y sindical.