En las últimas horas se conoció una noticia que sorprendió al ámbito sanitario local: el doctor Nicolás Queti dejó de ser el director del Hospital Municipal Dr. Manuel B. Cabrera. La decisión, presentada a comienzos de noviembre, ya está formalmente en vigencia. El propio profesional explicó las razones que lo llevaron a dar este paso, en una charla donde dejó en claro tanto su agradecimiento hacia el equipo hospitalario como su postura respecto de la gestión.
Queti señaló que su decisión no fue repentina, sino consecuencia de un proceso que se fue dando con el tiempo. "Fueron distintas circunstancias que hicieron que empiece a pensar en la posibilidad de dejar la dirección", expresó, dejando ver que el desgaste no estuvo relacionado con la tarea médica en sí. "No fue desgaste de la rutina hospitalaria, sino de otras cuestiones", explicó al referirse a situaciones vinculadas al funcionamiento cotidiano.
El médico remarcó que su relación con los trabajadores del hospital siempre fue buena y que mantiene un profundo respeto por todos. "No tengo más que palabras de agradecimiento para todos, desde el primero hasta el último", afirmó. Sin embargo, su sensación de haber perdido participación en decisiones importantes influyó de manera directa en su renuncia. "Me he sentido desplazado de un montón de decisiones que antes podía tomar y que ya no tengo tanta injerencia", reveló. Para él, ese cambio afectó la manera en que concebía su rol: "Considero que no es la forma en la que a mí me gusta llevar a cabo la gestión de la dirección".
Al ser consultado sobre si estas modificaciones provenían de estamentos superiores, explicó que no se trató de un hecho puntual. "En general", dijo, evitando personalizar, aunque sí aclaró que su incomodidad lleva tiempo. "Hace un tiempo que no me siento muy cómodo y en los últimos meses esto se fue marcando", indicó. En ese marco, confirmó que las autoridades municipales estaban al tanto de su postura: "Mis malestares o las cosas que yo consideraba que había que corregir, las manifesté en su momento".
Queti también confirmó que, aunque dejó la dirección, su vínculo profesional con el hospital continúa plenamente vigente. "Siempre mantuve mi tarea asistencial en clínica médica y terapia intensiva, y es lo que voy a seguir haciendo, con las guardias y todo", detalló. De esta manera, seguirá formando parte del equipo médico, concentrado en su labor asistencial.
Sobre quién lo reemplazará, explicó que el proceso de designación debería seguir lo establecido por ordenanza. "Según lo que dice la ordenanza, debería ser de una terna propuesta por los integrantes del hospital y de esa terna decide el Ejecutivo", comentó. Aunque se desconoce aún el nombre del sucesor, estimó que la definición podría conocerse en breve: "Presenté mi renuncia a principios de noviembre, así que calculo que ya deben tener algún reemplazante".
En cuanto a contactos con autoridades tras la salida, mencionó que no recibió llamados del intendente. También aprovechó para remarcar la importancia de que quien asuma cuente con respaldo pleno: "Está bueno que a quien venga le brinden las herramientas necesarias para hacer lo que considere".
Queti dedicó un espacio especial para agradecer la confianza recibida durante su gestión. "Tuve mucha libertad y estoy muy agradecido con todos por la oportunidad y la confianza que me dieron", expresó, recordando que los procesos cambian y que cada profesional elige su camino. "Como todo, hay cosas que se van modificando y uno va eligiendo", reflexionó.
Finalmente, destacó el valor del recambio como parte natural de la vida institucional. "Está bueno el recambio, que vayan apareciendo otras formas de ver las cosas, de sentir y de pensar", señaló.
Con su renuncia ya efectiva, el hospital entra ahora en una etapa de transición a la espera de la designación del nuevo director. Queti, mientras tanto, continuará trabajando con la misma dedicación de siempre en las áreas médicas que desempeña desde hace años, reafirmando así su compromiso con la salud pública de Coronel Pringles.