La Banda Ceferino Namuncurá continúa siendo parte fundamental de la identidad cultural de Coronel Pringles. Con décadas de historia y una profunda relación con los actos patrios, celebraciones populares e instituciones educativas, la agrupación atraviesa una nueva etapa marcada por el esfuerzo de sus integrantes para sostener una tradición que consideran indispensable para la ciudad.
Hoy, la banda funciona con un plantel reducido de músicos, pero con enormes ganas de seguir creciendo. Héctor Quargentan y Juan Carlos Rincón, integrantes históricos de la agrupación, dialogaron sobre la actualidad del grupo, las necesidades que enfrentan y la búsqueda constante de nuevos integrantes que permitan asegurar el futuro de la banda. "Hoy en día estamos trabajando con 14 o 15 músicos, pero necesitamos más músicos, más chicos. Nosotros ya somos grandes y sabemos que en algún momento alguien tiene que seguir con esto", expresó Quargentan al comenzar la charla.
La preocupación principal pasa justamente por el recambio generacional. Los actuales integrantes saben que la continuidad de la banda depende de lograr que niños, adolescentes y también adultos se animen a sumarse a aprender música y formar parte de una experiencia colectiva que combina formación artística, compañerismo y compromiso.
Con ese objetivo comenzaron a desarrollar actividades didácticas en diferentes escuelas de Coronel Pringles. "Estamos haciendo clases didácticas en las escuelas. Ya fuimos a la Escuela 11, a la Escuela 30 y tenemos compromiso para ir a la Escuela 2 y también a la Escuela 1", comentaron.
Las visitas consisten en pequeños conciertos donde muestran los instrumentos, explican cómo funciona la banda y permiten que los alumnos tengan un primer acercamiento a la música. "Mostramos los instrumentos, hacemos un pequeño concierto didáctico para entusiasmar a los chicos y traerlos a la banda", explicó Juan Carlos Rincón.
Según contaron, la respuesta de los estudiantes suele ser muy buena durante las presentaciones, aunque luego cuesta sostener el compromiso necesario para asistir a los ensayos y aprender. "En el momento a los chicos les gusta mucho. Agarran los instrumentos, prueban, se entusiasman, pero después viene la parte del compromiso de ir a practicar y ahí es donde cuesta más", señalaron.
Quargentan comparó la realidad actual con la que vivieron ellos cuando comenzaron a tocar. "Nosotros éramos chicos y no había celulares ni tantas distracciones. Íbamos al salón, jugábamos al ping pong, al metegol, al billar y estudiábamos música. Hoy los chicos tienen muchísimas otras cosas".
A pesar de ello, mantienen intacta la esperanza de poder sumar integrantes. "Lo ideal sería tener alrededor de 30 músicos, pero con 24 o 25 ya podríamos formar una banda muy importante", afirmaron.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es que cualquier persona interesada puede incorporarse sin necesidad de tener conocimientos previos ni instrumentos propios. "Los instrumentos los proveemos nosotros. Lo único que necesitamos es compromiso y ganas de aprender", remarcaron.
Además, cuentan con profesores especializados que colaboran con la formación musical. "Tenemos contratados dos profesores de Bahía Blanca. Uno es el director y el otro es integrante de la banda del Ejército", explicaron.
El director de la Banda Ceferino Namuncurá es Norberto Rodríguez, figura muy valorada por todos los integrantes. "Tiene una paciencia enorme y nos apoya siempre. Si no hay plata igual viene. Está siempre con nosotros", destacaron.
Sin embargo, sostener económicamente el funcionamiento de la banda no resulta sencillo. Los integrantes explicaron que actualmente no cuentan con subsidios permanentes ni apoyo institucional estable. "Todo lo hacemos a pulmón. No tenemos apoyo de nadie", aseguraron.
La principal ayuda llega de la propia comunidad pringlense, que acompaña cada actividad solidaria organizada por la banda. "Gracias a la gente de Pringles seguimos adelante. Siempre nos apoyan cuando hacemos rifas o alguna actividad", afirmaron.
Incluso adelantaron que próximamente lanzarán una nueva rifa para recaudar fondos. "Vamos a probar hacer un lechón móvil. Siempre estamos buscando alguna forma de juntar dinero para sostener la banda", comentaron.
Pese al esfuerzo económico que implica mantener la agrupación, los músicos aclararon que no cobran por sus presentaciones. "Nosotros no cobramos nada. A veces alguna institución nos da algo para el viaje del maestro o los viáticos, pero tocar, tocamos gratis", señalaron.
La banda suele participar de actos escolares, celebraciones patrias, encuentros culturales y distintas actividades comunitarias. "Cada vez que nos presentamos nos reciben con mucho cariño. La gente quiere mucho a la banda", expresaron emocionados.
La historia de la Banda Ceferino Namuncurá tiene una fuerte carga afectiva para Coronel Pringles. Muchos vecinos crecieron viendo sus desfiles y actuaciones, especialmente durante las celebraciones patrias. "Para Pringles la banda es algo muy importante. Hubo una época donde se dejó y después se logró reflotar nuevamente. Ahora no queremos que vuelva a desaparecer", remarcaron.
Actualmente, los ensayos se realizan los lunes y miércoles desde las 19:30 hasta aproximadamente las 21 horas en la Capilla San Cayetano. "Ahí estamos ensayando por ahora. Lugar fijo no tenemos. Vamos rotando según conseguimos espacios", explicaron.
Anteriormente habían utilizado instalaciones de otros organismos locales, aunque hoy dependen de la buena voluntad de distintas instituciones que les facilitan un lugar donde reunirse. "Nos habían cedido un espacio en Brasoles, pero fijo, fijo no tenemos", señalaron.
Otra de las dificultades que atraviesa la agrupación es la falta de determinados instrumentos y músicos especializados en algunas secciones. "Nos están faltando barítonos y trombones. Tenemos compañeros que están con problemas de salud o recuperándose de operaciones", comentaron.
Con humor y sinceridad, reconocieron que muchos de los actuales integrantes llevan años dedicados a la música y comienzan a sentir el desgaste físico. "Estamos viejitos, ya tenemos nuestros achaques", dijeron entre risas.
Sin embargo, rápidamente dejaron en claro que la pasión puede más que cualquier dificultad. "La banda no tiene que terminarse. Nosotros algún día no vamos a estar, pero la banda tiene que seguir", afirmó Quargentan.
También destacaron el apoyo que reciben de músicos de Bahía Blanca, quienes en algunas ocasiones colaboran reforzando determinadas secciones durante las presentaciones. "Tenemos el apoyo de músicos de Bahía que vienen y nos ayudan cuando hace falta", explicaron.
En cuanto a la convocatoria, dejaron muy en claro que no existen límites de edad para incorporarse. "Cuando hablamos de chicos no dejamos afuera a los grandes. Toda persona que quiera sumarse es bienvenida. Para la música no hay límite de edad", remarcaron.
Incluso contaron que ya hubo casos de exintegrantes de otras bandas que decidieron volver a tocar junto a ellos. "Tenemos dos exintegrantes de bandas que hoy están nuevamente con nosotros", comentaron.
El objetivo principal es sostener un espacio cultural abierto, inclusivo y comunitario. "Queremos que la gente se anime, que se acerque, que pruebe. Muchos piensan que no pueden aprender y sí pueden", señalaron.
Además, destacaron que realizan un importante esfuerzo para facilitar la participación de quienes no tienen movilidad. "Si hace falta vamos a buscarlos y después los llevamos de vuelta a la casa. Hoy por hoy uno entiende también la preocupación de los padres por la noche y tratamos de dar tranquilidad", explicaron.
Ese compromiso cotidiano demuestra el fuerte sentido de pertenencia que existe dentro de la banda. "Lo hacemos porque queremos que esto siga. La banda es parte de la historia de Pringles", afirmaron.
Sobre el cierre de la entrevista, realizaron una invitación abierta a toda la comunidad. "Todos están invitados a formar parte de la Banda Ceferino Namuncurá. No importa la edad ni si saben música o no. Lo importante es tener ganas", expresaron.
Quienes deseen sumarse pueden acercarse directamente a los ensayos en la Capilla San Cayetano o comunicarse al número 2922-41-45-18, preguntando por "El Gringo".
"Queremos que aparezcan chicos jóvenes y también personas grandes que quieran acompañar. La música une, enseña y hace bien. Y mientras podamos, vamos a seguir luchando para que la banda siga sonando en Coronel Pringles", concluyeron.