A los 16 años, cuando la mayoría de los jóvenes recién comienzan a dar sus primeros pasos en el deporte motor, Pedro Mariezcurrena ya se encuentra compitiendo en una de las categorías más importantes del automovilismo nacional, el Top Race, donde además ostenta un dato más que llamativo: es el piloto más joven de toda la categoría.
"Sigue así, vamos tratando de hacer lo mejor posible de cada fecha", expresó el pringlense al analizar su presente en el campeonato, en el que continúa ganando experiencia frente a rivales que, en algunos casos, le llevan casi una década de diferencia.
"Por ahí hay mucha diferencia de edad y mucha experiencia, que se ve plasmada en la pista, pero más allá de eso estamos obteniendo buenos resultados", señaló.
La quinta fecha del certamen se disputó en el autódromo de San Nicolás, donde Mariezcurrena logró un meritorio séptimo puesto. El fin de semana comenzó de manera positiva desde los entrenamientos.
"Empezamos el viernes con un entrenamiento que tuvimos bastante bien para reconocer el circuito. Después pasamos al sábado, que tuvimos dos entrenamientos, la clasificación y el sprint, donde pudimos llegar séptimos", explicó.
La final se disputó bajo condiciones climáticas adversas, una situación poco habitual para el joven piloto.
"Llegamos séptimos, pero con lluvia. Le tenemos que agarrar bastante la mano porque es nuestra segunda carrera en lluvia y nos falta experiencia ahí, pero de a poquito la vamos agarrando", afirmó.
El piloto detalló algunas de las dificultades que presenta manejar un Top Race sobre piso mojado. "Es un auto con mucha potencia, saliendo de las curvas patina bastante. Más que nada el torque, el movimiento del auto y el agua en la recta hacen que haya que ir agarrándole la mano".
Y es que las velocidades que alcanzan estos autos son realmente impresionantes. "En San Nicolás llegamos a los 230 kilómetros por hora al final de la recta", contó.
Pese a la exigencia, Pedro asegura disfrutar cada momento arriba del auto. "La verdad es que es divertido, me gusta, te da mucha adrenalina y es una pasión", manifestó.
Su historia en el automovilismo comenzó muy temprano. "Empecé a los 6 años en una escuelita de karting en Pigüé. Después me fui a la Rotax, donde hice casi toda mi carrera deportiva, y luego pasé a la Fórmula Nacional antes de llegar al Top Race", recordó.
Actualmente, compite con un Fiat Cronos atendido por un equipo de Quilmes, que trabaja intensamente en la preparación del auto antes de cada carrera.
A la par de su carrera deportiva, Pedro continúa con sus estudios secundarios. "Voy al colegio a la mañana y después ya nos preparamos para viajar a cada fecha", comentó.
El campeonato tendrá un receso durante julio y la actividad se reanudará en agosto en el circuito de Toay, un escenario que el piloto ya conoce.
"Más que nada este año lo estamos tomando de aprendizaje, de agarrar confianza al auto y sumar experiencia", explicó.
Por último, Mariezcurrena destacó el apoyo de las empresas locales que hacen posible su participación en la categoría. "Muchas gracias a los sponsors, porque gracias a ellos estamos acá arriba y disfrutamos bastante", expresó.
Con talento, humildad y un enorme futuro por delante, Pedro Mariezcurrena continúa escribiendo sus primeras páginas en el automovilismo nacional y llevando el nombre de Coronel Pringles a los principales escenarios del país.