La investigación por la intoxicación alimentaria registrada durante el último fin de semana en Coronel Pringles continúa en marcha. Mientras las autoridades sanitarias aguardan los resultados de los análisis para establecer el origen del episodio, Josefina Sáenz Baliente, una de las organizadoras de la venta solidaria "Todos por Luz Clarita", contó cómo vivió las primeras horas de una situación que calificó como "desesperante".
Cabe recordar que, tras conocerse los primeros casos, el Municipio activó los protocolos sanitarios, intervino preventivamente la mercadería vinculada al evento y trabaja junto al área de Bromatología y organismos provinciales para determinar qué provocó la intoxicación.
En diálogo con el programa El Informador, Josefina recordó que el primer afectado fue su propio hijo. "Empezó con vómitos, se desvanecía y tenía diarrea. Lo llevamos de urgencia al hospital y, mientras estaba allí, escuché que ingresaba otra persona con los mismos síntomas. Cuando dijeron su nombre entendí que había comprado en la venta de pollos y enseguida avisé a la médica de guardia porque pensé que, si el problema estaba en la comida, podía convertirse en una catástrofe".
La organizadora relató que la preocupación creció a medida que comenzaron a llegar más pacientes al Hospital Municipal. "Entré en una crisis. Al principio pensé que mi hijo estaba así porque había comido mucho, pero cuando empezó a llegar más gente me desesperé. Nos preocupaba mucho pensar cómo podía terminar toda esa gente que simplemente confió en nosotros y colaboró."
Respecto de la preparación de los alimentos, Sáenz Baliente aseguró que estuvo a cargo de una persona con experiencia en este tipo de eventos y sostuvo que se respetaron las medidas de higiene. "No se usaron las mismas tablas para cortar las papas y el pollo, todo estaba lavado y desinfectado y tampoco se trabajó en el mismo espacio". No obstante, remarcó que esperan el resultado de las pericias: "Queremos que Bromatología haga su trabajo y que se sepa la verdad".
Aunque insistió en que no considera que la responsabilidad recaiga sobre los organizadores, pidió disculpas a quienes resultaron afectados y reveló que ofrecieron devolver el dinero a varias de las personas que compraron el menú. "Nunca quisimos quedarnos con ese dinero", afirmó, al tiempo que agradeció los mensajes de apoyo recibidos durante los últimos días.
Finalmente, expresó que tanto ella como su familia aguardan las conclusiones oficiales. "Queremos saber qué pasó, que toda la gente esté bien y también limpiar nuestro nombre, porque no sería lindo que nos señalen por la calle."
La cruzada solidaria "Todos por Luz Clarita" ofrecía un menú compuesto por pollo a la parrilla, dos chorizos y una porción de ensalada. Según informó el Municipio, las personas afectadas presentaron síntomas como vómitos, diarrea, fiebre y dolor abdominal. Mientras continúan los estudios bromatológicos, las autoridades reiteraron que aún no existe una determinación oficial sobre el origen de la intoxicación.