Las autoridades sanitarias de Coronel Pringles continúan investigando el episodio de intoxicación alimentaria que afectó a decenas de vecinos durante el fin de semana, luego del consumo de alimentos adquiridos en una venta solidaria organizada a beneficio de la niña Luz Clarita.
El primer comunicado oficial fue difundido el domingo por la noche por el Gobierno Municipal, que solicitó a todas las personas que hubieran comprado pollos y chorizos en esa iniciativa solidaria no consumirlos y descartarlos preventivamente, luego de que varios vecinos ingresaran al Hospital Municipal con cuadros compatibles con una gastroenteritis aguda.
Según informó el Municipio, los pacientes presentaban síntomas como vómitos, diarrea, fiebre, dolor abdominal y otros trastornos gastrointestinales, por lo que también se recomendó acudir de inmediato a la Guardia del Hospital ante la aparición de cualquiera de esos síntomas.
Las primeras consultas comenzaron el domingo por la tarde
El secretario de Salud del Municipio, Dr. Luis González Estevarena, explicó que las consultas comenzaron a registrarse durante la tarde del domingo y que rápidamente se advirtió un denominador común entre los pacientes.
"Recibimos consultas a partir de las 18 o 19 horas en el Hospital con personas con síntomas de gastroenteritis, diarrea, vómitos, febrícula, mialgias y dolores musculares. Todas coincidían en que habían consumido pollo, chorizo y ensalada que se había comprado en una acción solidaria."
El funcionario indicó que dos personas permanecieron internadas por deshidratación, debido a que presentaban enfermedades preexistentes, mientras que el resto recibió tratamiento ambulatorio y regresó a sus hogares con las correspondientes pautas de alarma.
Además, señaló que durante la noche continuaron registrándose consultas.
"Más o menos en el hospital atendimos unos 30 pacientes. Después sabemos que hubo consultas privadas por intoxicación o por consumo."
Bromatología activó el protocolo de investigación
En forma paralela a la atención médica, el Municipio puso en marcha las actuaciones previstas para este tipo de situaciones.
Desde la Dirección de Bromatología se informó que se identificó el lote y la procedencia de la mercadería involucrada y se intervino preventivamente la totalidad de los alimentos relacionados con ese lote.
También se tomaron muestras de los productos elaborados y de las materias primas para su análisis, al tiempo que se notificó a las autoridades provinciales y se solicitó la colaboración del Departamento de Epidemiología de Región Sanitaria I.
González Estevarena explicó que también se realizaron decomisos e intervenciones preventivas. "Iniciamos las acciones de Bromatología con la intervención directa sobre los alimentos que pensamos que estuvieron involucrados. Se hicieron algunos decomisos y distintas intervenciones, todo dentro de los protocolos establecidos."
"Hay que ser prudentes"
El Secretario de Salud remarcó que todavía no existe una causa determinada y pidió evitar especulaciones hasta contar con los resultados de laboratorio.
"Tenemos la sospecha de que ha sido una gastroenterocolitis de origen viral o bacteriano, probablemente bacteriano, pero hay que ser prudentes. Estamos esperando los cultivos que les hicimos a los pacientes y creemos que en las próximas 24 horas ya vamos a tener aislado el germen."
Consultado sobre cuál de los alimentos podría haber originado la intoxicación, explicó que aún no puede responsabilizarse a ningún producto en particular.
"Puede haber sido el pollo, la mayonesa, la ensalada, el chorizo o incluso una contaminación cruzada durante la manipulación de los alimentos. Tenemos que determinar fehacientemente dónde estuvo el origen."
En ese sentido, recordó que una de las hipótesis que también se analiza es una eventual contaminación durante la preparación de la comida.
"La contaminación cruzada puede producirse por una manipulación inadecuada o por no realizar un correcto lavado de manos. El lavado de manos es fundamental en la preparación de los alimentos."
Los controles y los estudios continúan
En un segundo comunicado, emitido ayer lunes, la Dirección de Bromatología recordó que todos los alimentos que ingresan a Coronel Pringles son controlados en el Puesto Sanitario de Control Bromatológico del Sector Industrial Planificado, donde se verifican temperatura, procedencia, habilitaciones de transportistas, documentación sanitaria y demás requisitos exigidos por la normativa vigente.
Asimismo, se informó que los comercios involucrados cuentan con las habilitaciones correspondientes y habían sido auditados tanto por el Municipio como por organismos provinciales, constatándose condiciones sanitarias y edilicias adecuadas.
Respecto de los estudios en marcha, el Dr. González Estevarena confirmó que los pacientes fueron sometidos a coprocultivos y hemocultivos, mientras que Bromatología analiza las muestras de alimentos recolectadas durante la investigación.
"Lo de Bromatología, algunos análisis se enviaron afuera, pero nosotros también contamos con laboratorio y se está haciendo todo lo necesario."
Finalmente, el funcionario transmitió un mensaje de tranquilidad a la comunidad y reiteró la necesidad de esperar los resultados científicos antes de sacar conclusiones.
"Llevar calma, tranquilidad y prudencia. Somos una comunidad y nos merecemos hacer las cosas como corresponde. Se están realizando todas las acciones que indican los protocolos y serán los estudios los que determinen con precisión cuál fue el origen de este episodio.", afirmó.