Arre ko: La peña folclórica que nació como un sueño y que continúa creciendo
EN EL MARCO DEL DÍA DEL FOLCLORISTA
En una entrevista realizada en el programa "El Informador", su directora Ariadna compartió la historia del grupo, el crecimiento que experimentó en apenas tres años y los proyectos que impulsan para representar a Coronel Pringles en distintos escenarios de la región.
Lo que comenzó como una propuesta pequeña, impulsada por la pasión por las danzas tradicionales argentinas, hoy se ha convertido en una de las agrupaciones folclóricas de mayor crecimiento en Coronel Pringles. Con apenas tres años de vida, la peña "Arrecó" ya reúne a cerca de treinta integrantes de distintas edades y continúa sumando nuevos bailarines que encuentran en el folclore un espacio de aprendizaje, amistad y pertenencia.
La historia y el presente de la agrupación fueron compartidos en el programa "El Informador", donde su directora Ariadna -conocida por todos como "Ari" llegó acompañada por dos integrantes del cuerpo de baile: Vanessa Ojeda y Milagros Castillo.
Durante la charla, la responsable de la peña repasó los orígenes del proyecto, explicó el significado del nombre elegido y contó cómo una iniciativa que comenzó con apenas unos pocos integrantes logró consolidarse y crecer de manera sostenida.
Un nombre con raíces profundas
El nombre "Arre Ko" tiene un significado especial que refleja la identidad del grupo.
"Arre Ko significa mate amargo en mapudungún, la lengua de los pueblos mapuches", explicó Ariadna al comienzo de la entrevista.
La directora recordó también parte de su formación artística. Sus primeros pasos estuvieron ligados a la profesora Laura Gil del Muro, mientras que posteriormente completó sus estudios en el Conservatorio Chopin bajo la dirección de Amílcar Montenegro.
Esa formación, sumada a una profunda pasión por la cultura tradicional argentina, fue la base sobre la que construyó el proyecto que hoy dirige.

De "dos gatos locos" a una familia folclórica
Uno de los aspectos que más satisfacción genera en la directora es el crecimiento constante que experimentó la peña desde su creación.
"Actualmente somos 27 integrantes", contó con orgullo. "Pasamos de ser dos gatos a ser un montón, así que estamos muy contentos".
La evolución fue tan rápida que incluso el espacio de ensayo comenzó a quedar pequeño.
"Estamos ensayando en mi casa, pero ya nos está quedando chica. Estamos buscando un salón porque necesitamos más espacio", explicó.
La difusión en redes sociales ha sido una de las herramientas fundamentales para ese crecimiento.
"Le doy muchísimo a las redes. Estoy constantemente publicando videos, ensayos y actividades. Gracias a eso la gente nos va conociendo", señaló.
Incluso la agrupación ya es fácilmente reconocible por su estética particular.
"Ahora la gente nos identifica como los de las polleras verdes", comentó entre risas.
Un vestuario con identidad propia
El vestuario es uno de los elementos distintivos de Arre Ko y fue pensado cuidadosamente para reflejar la esencia del grupo.
La tradicional pollera verde de las bailarinas remite directamente al color de la yerba mate y al significado del nombre de la agrupación. Se complementa con fajas guardapampa y blusas blancas, mientras que los hombres utilizan bombacha negra, chaleco, rastra y pañuelo.
"Me gustaba ese diseño y decidí elegirlo", explicó Ariadna sobre la elección inicial.
Sin embargo, aclaró que el vestuario no es una cuestión meramente estética.
"La ropa tiene que ir acorde a las danzas que se presentan. Siempre tratamos de respetar eso", sostuvo.
Además adelantó que próximamente estrenarán nuevas camisas verdes para seguir fortaleciendo la identidad visual del grupo.

Bailar sin importar la edad
Uno de los aspectos más destacados de Arre Ko es la diversidad generacional de sus integrantes.
Entre los bailarines conviven niños de apenas nueve años con adultos que descubrieron el folclore en etapas mucho más avanzadas de sus vidas.
"Tenemos una mezcla muy linda de edades", explicó la directora.
La historia de Vanessa Ojeda es un claro ejemplo de ello. Aunque siempre había sentido interés por las danzas tradicionales, recién pudo concretar ese deseo hace tres años.
"Era algo que quería hacer desde chica, pero vivía en el campo y se me complicaba venir a los ensayos", contó. "Cuando vi la publicación de Ari decidí animarme".
Reconoce que los comienzos no fueron sencillos.
"Aprender de grande cuesta un poco más, pero se puede. Ese también es un mensaje importante para quienes tienen ganas y creen que ya es tarde", afirmó.
Hoy ya acumula numerosas presentaciones sobre distintos escenarios y asegura que el secreto está en disfrutar.
"Si me sé bien la coreografía no tengo nervios", dijo entre sonrisas.
Y cuando las cosas no salen perfectas, la receta es sencilla.
"Sonreís y seguís bailando", resumió.
La experiencia de los más jóvenes
Milagros Castillo representa a la nueva generación de bailarines de la agrupación.
Aunque ya tenía experiencia previa en otras escuelas de danza, se incorporó a Arre Ko hace apenas unos meses.
"Ensayan los viernes y sábados, que son los días en que yo puedo asistir, así que aproveché la oportunidad y me sumé", contó.
La joven destacó especialmente el ambiente que se genera dentro del grupo.
Además de aprender danzas tradicionales, los integrantes construyen vínculos de amistad y comparten experiencias fuera de los ensayos.

El desafío de subir al escenario
Uno de los temas abordados durante la entrevista fue el temor inicial que muchas personas sienten antes de presentarse frente al público.
Ariadna explicó que jamás obliga a nadie a participar.
"Yo no obligo a nadie. Si no querés bailar, no querés bailar", aseguró.
Sin embargo, reconoce que muchas veces basta con una pequeña invitación para que los alumnos descubran que son capaces de hacerlo.
"Les voy tirando algún palito", dijo entre risas.
Sus alumnas confirmaron esa metodología.
"Nos presenta las propuestas, nos muestra los temas y después elegimos quién quiere participar", explicó Vanessa.
Lo cierto es que quienes se animan suelen terminar disfrutándolo mucho más de lo que imaginaban.

La pasión por el folclore
Durante la charla también surgió el debate sobre las danzas más complejas del repertorio tradicional argentino.
La zamba apareció como una de las expresiones más difíciles de interpretar por la carga emocional que exige.
"La zamba transmite amor, transmite sentimientos. Hay que sentirla para poder bailarla", explicó Ariadna.
El malambo, por su parte, presenta desafíos físicos y técnicos.
"Hay que prestar mucha atención al bombo y a la música. Todo tiene que estar coordinado", señalaron los bailarines.
La directora resumió la cuestión en una frase sencilla:
"La música hay que escucharla mucho. Con paciencia y práctica todo se aprende".
Presentaciones y representación de Pringles
En los últimos meses Arre Ko participó de diversas actividades culturales y actos institucionales.
La agrupación se presentó en la Escuela Nº 502, participó de actividades por el 25 de Mayo en el Hogar Asistido y también formó parte de eventos organizados por El Fortín.
Cada invitación es recibida con entusiasmo.
"Siempre agradecemos que nos convoquen porque son oportunidades para mostrar lo que hacemos y representar a Pringles", sostuvo Ariadna.
Además, la directora considera que los viajes son una experiencia fundamental para los integrantes.
"Conocés lugares, aprendés cosas nuevas, compartís con otros grupos y eso suma muchísimo", explicó.
Presentaciones y representación de Pringles
En los últimos meses Arrecó participó de diversas actividades culturales y actos institucionales.
La agrupación se presentó en la Escuela Nº 502, participó de actividades por el 25 de Mayo en el Hogar Asistido y también formó parte de eventos organizados por El Fortín.
Cada invitación es recibida con entusiasmo.
"Siempre agradecemos que nos convoquen porque son oportunidades para mostrar lo que hacemos y representar a Pringles", sostuvo Ariadna.
Además, la directora considera que los viajes son una experiencia fundamental para los integrantes.
"Conocés lugares, aprendés cosas nuevas, compartís con otros grupos y eso suma muchísimo", explicó.
El desafío de viajar y seguir creciendo
Actualmente Arre Ko se encuentra organizando distintas actividades para recaudar fondos.
La agrupación fue invitada a participar de los festejos aniversario de Cura Malal, localidad cercana a Coronel Suárez, donde esperan poder presentarse el próximo 4 de julio.
Para ello están realizando una venta de tortas fritas y organizando un bono contribución.
"Queremos que puedan viajar todos los integrantes", explicó Ariadna.
La directora recordó que semanas atrás también habían recibido una invitación para presentarse en Santa Clara del Mar, aunque debieron rechazarla por falta de recursos y tiempo para organizarse.
"Por eso decidimos empezar a juntar fondos para estar preparados cuando aparezcan nuevas oportunidades", señaló.
Una chacarera propia para celebrar la identidad del grupo
Como si dirigir una peña no fuera suficiente, Ariadna también se animó a escribir.
Durante la entrevista reveló que compuso la letra de una chacarera propia para Arre Ko.
"La música es de Leandro Orbe, pero la letra la escribí yo", contó.
La obra ya forma parte del repertorio de la agrupación y se ha convertido en una pieza muy especial para sus integrantes.
"Fue la única que hice, pero algo salió", bromeó.
Un espacio abierto para todos
Sobre el final de la entrevista en "El Informador", los integrantes aprovecharon para invitar a toda la comunidad a sumarse.
La inscripción permanece abierta durante todo el año y no es necesario tener experiencia previa.
"Invitamos a todos los que tengan ganas de bailar", señalaron.
Actualmente los ensayos se realizan los viernes y sábados a las 18 horas en la esquina de Moreno y 19, mientras continúan buscando un espacio más amplio para albergar a una agrupación que no deja de crecer.
Con trabajo, esfuerzo, creatividad y mucho amor por las tradiciones argentinas, Arre Ko se ha transformado en mucho más que una peña folclórica. Es un lugar de encuentro, aprendizaje y pertenencia donde cada integrante encuentra una forma de expresarse a través de la danza y donde el folclore sigue demostrando que está más vivo que nunca.
