Con la llegada de las primeras semanas de bajas temperaturas intensas, las leñeras de Coronel Pringles comienzan a experimentar un mayor movimiento en las ventas. Aunque el invierno todavía no comenzó oficialmente, el frío ya se hizo sentir en la ciudad y muchos vecinos comenzaron a abastecerse para calefaccionar sus hogares.
En diálogo con este medio, Alicia, propietaria de la leñera local "Don Justino", explicó cómo viene desarrollándose la temporada y destacó que, si bien el movimiento es bueno, todavía no se alcanzó el pico habitual de demanda. "Con la venta vamos bien, como todos los años trabajando con nuestros clientes habituales, aunque a comparación de otros años, todavía el frío no empezó de verdad", expresó. En ese sentido, señaló que las temperaturas más bajas registradas durante las últimas semanas generaron algunas consultas y un incremento en las compras.
"Muchos ya vienen directamente a comprar porque conocen cómo trabajamos y saben los precios. Hay clientes que incluso empezaron a comprar desde enero para asegurarse la leña para el invierno", comentó.
La comerciante indicó además que el aumento de costos fue inevitable debido al contexto económico actual, especialmente por el impacto del combustible en los traslados y fletes. "Cada vez que sube el combustible tratamos de aguantar lo más posible los precios, pero llega un momento en que se hace inviable. Los fletes se encarecen muchísimo", sostuvo.
Actualmente, los valores rondan entre los 25 y 27 mil pesos los 100 kilos de leña colorada, aunque también existen otras alternativas más económicas. "Tenemos pino, eucalipto blanco y otras variedades. También trabajamos con quebracho, que es mucho más caro y más resistente", explicó Alicia.
Sobre este último tipo de leña, aclaró que no siempre es recomendable para uso continuo. "Hay gente que lo compra para poner un tronco a la noche porque dura muchísimas horas, pero yo no lo recomiendo tanto por las calorías que levanta y por la vida útil de las estufas", indicó.
En cuanto a la modalidad de compra, explicó que muchos vecinos optan por distintas alternativas. "Hay gente que viene, carga y se lleva la leña, otros la dejan paga y se la reservamos para ir retirándola de a poco, y también están quienes piden reparto a domicilio", detalló.
Alicia remarcó además que el servicio de entrega no tiene costo extra, aunque existe un mínimo de compra. "Yo no reparto menos de 200 kilos porque así me aseguro de que el cliente tenga leña para toda la semana y no estar yendo día por medio a la misma casa", comentó.
Según indicó, el promedio de compra actualmente oscila entre los 200 y 500 kilos por cliente, dependiendo de las necesidades de cada familia y del sistema de calefacción que utilicen.
Respecto al stock disponible, aseguró que por el momento trabajan con normalidad, aunque reconoció que todos los años la situación se vuelve incierta hacia agosto o septiembre. "Siempre arrancamos bien, pero después no sabemos si llegamos o llegamos muy justos. Todos los años pasa lo mismo", afirmó.
Finalmente, Alicia recordó los horarios de atención del depósito durante la temporada invernal. "Estamos de lunes a sábado de 8 a 18 de corrido para darle comodidad a la gente que sale de trabajar al mediodía", señaló.