La movilización en defensa de la universidad pública volvió a instalar en agenda el debate por el financiamiento de las casas de altos estudios. En ese marco, Pamela Tolosa, secretaria general del Consejo Superior Universitario, describió un panorama "triste, angustiante y sin un horizonte claro de solución".
Tolosa explicó que el Consejo Superior es el máximo órgano de gobierno universitario y desde allí observan con preocupación el impacto del ajuste presupuestario. "La situación que estamos viviendo es realmente muy grave y no viene de ahora, sino desde hace tiempo", señaló.
Uno de los principales problemas, indicó, es el deterioro salarial de docentes y trabajadores no docentes. "El último presupuesto universitario aprobado fue el de 2023 y desde entonces las actualizaciones salariales fueron decididas unilateralmente por el Gobierno Nacional. Todos los aumentos acumulados no llegan al 10%", afirmó.
La dirigente universitaria sostuvo además que existe una situación institucional inédita: "Lo más grave es que el Gobierno no cumple una ley aprobada tres veces por el Congreso y tampoco una orden judicial que obliga a actualizar salarios y becas".
En ese sentido, recordó que la Ley de Financiamiento Universitario fue vetada en dos oportunidades por el Poder Ejecutivo, pero luego ratificada por el Congreso con mayoría agravada. "Es la primera vez en la historia argentina que una ley logra ser aprobada nuevamente con dos tercios en ambas cámaras después de dos vetos presidenciales, y aun así no se cumple", remarcó.
Para Tolosa, esto implica un desconocimiento del funcionamiento republicano. "El Poder Ejecutivo no gobierna solo. La Constitución establece la división de poderes y las decisiones del Legislativo y del Judicial deben respetarse", sostuvo.
También cuestionó las críticas oficiales hacia las universidades públicas. "Existe una campaña de desprestigio y deslegitimación diciendo cosas falsas, como que las universidades no son auditadas o manejan fondos oscuros. Eso es mentira", expresó.
"Las universidades rinden cada peso que reciben y probablemente sean de las instituciones más transparentes del Estado", agregó.
Tolosa también rechazó declaraciones sobre supuestos excesos de docentes en algunas carreras. "Si existe algún caso irregular, que se denuncie. En nuestra universidad ocurre lo contrario: tenemos cursos con 300 estudiantes y apenas cinco docentes", indicó.
Según explicó, el ajuste ya comenzó a generar consecuencias concretas. "En cada reunión del Consejo Superior aprobamos renuncias o licencias de docentes que dejan la universidad porque los salarios ya no alcanzan", lamentó.
La situación impacta especialmente en el área científica. "Muchos investigadores tienen doctorados y postdoctorados, personas altamente capacitadas cuya formación llevó años. Cuando se van, el daño es enorme", señaló.
Además, alertó sobre las dificultades para sostener laboratorios y proyectos académicos. "Hay insumos muy costosos que ya no se pueden comprar y eso afecta directamente las prácticas de los estudiantes", explicó.
Incluso comentó que algunas universidades debieron cancelar suscripciones a revistas científicas internacionales. "Tenemos investigadores trabajando en temas de vanguardia vinculados al cáncer o al Alzheimer y hoy ni siquiera pueden acceder a publicaciones especializadas porque las suscripciones son demasiado caras", afirmó.
Para Tolosa, las consecuencias serán de largo plazo. "Lo primero que se resiente es la investigación y recuperar capacidad científica lleva muchísimo tiempo", sostuvo.
Pese al escenario adverso, aseguró que las universidades continuarán reclamando por vías institucionales. "Las universidades deben dar el ejemplo en el respeto institucional. Por eso se inició un reclamo judicial firmado por 59 universidades nacionales", explicó.
Actualmente esperan una resolución favorable de la Corte Suprema. "El Gobierno debería cumplir la ley porque los argumentos para no hacerlo no tienen sustento técnico ni legal", afirmó.
En paralelo, continúan las movilizaciones en distintas ciudades del país. Sobre la marcha realizada en Bahía Blanca, Tolosa destacó el respaldo ciudadano. "Esperamos que la sociedad nos acompañe como siempre lo ha hecho. Ese apoyo es muy importante para que el Gobierno reflexione", señaló.
También valoró las muestras de solidaridad recibidas. "Nos alienta muchísimo el acompañamiento frente a esta campaña de desprestigio", dijo.
Consultada sobre la posibilidad de un diálogo con el Gobierno Nacional, se mostró esperanzada. "Quienes trabajamos en la universidad creemos que siempre se puede mejorar y aportar un granito de arena. Esperamos que exista un canal de diálogo genuino", expresó.
Finalmente, dejó una reflexión dirigida a toda la sociedad. "Las leyes deben cumplirse. Si un gobierno no cumple la ley, ¿qué queda para el resto de los ciudadanos?", cuestionó.
Y concluyó: "Se enseña con el ejemplo. ¿Cómo puede un gobierno exigir que la ciudadanía respete las leyes si el propio gobierno no las cumple?".