La lluvia de los últimos días volvió a poner en evidencia la importancia del servicio de remises en Coronel Pringles. En jornadas climáticas adversas, cuando muchas personas necesitan trasladarse al hospital, al trabajo o resolver urgencias, los remiseros continúan trabajando pese a un contexto económico que, aseguran, se vuelve cada vez más complejo.
Durante una recorrida realizada en la tradicional "Remis Rivadavia", trabajadores del sector describieron la realidad que atraviesan diariamente. Uno de los choferes explicó que "sí se trabaja, pero el tema es que cuando llueve, salen todos los autos juntos del pueblo y es donde se corre más riesgo", haciendo referencia al movimiento intenso en horarios determinados.
Al mismo tiempo, reconocieron que la actividad viene sintiendo con fuerza el impacto de la crisis económica. "Se nota la falta de plata", señalaron, agregando además que los cambios en los horarios escolares también modifican la dinámica habitual del servicio.
Otro de los puntos que preocupa al sector es la disminución de remiseros activos en la ciudad. "Hoy por hoy mantener un auto sale muy caro", comentaron, remarcando el fuerte incremento en combustibles, repuestos y gastos generales de mantenimiento.
En ese sentido, explicaron que las tarifas no han acompañado completamente la suba de costos. "Se está hablando de aumentar, sí, se está llegando a un acuerdo con los demás compañeros", indicaron. Y agregaron: "Es inevitable, lamentablemente, con todos los aumentos que ha habido, más allá del combustible, el costo de vida, el repuesto y demás, que tenemos que absorber todo con los mismos ingresos".
Sin embargo, también reconocieron la difícil situación de los usuarios. "La realidad también es que los sueldos están parados, están bajísimos, y el costo de un remis no representa mucho más hoy para un sueldo que lo que representaba hace un par de años", expresaron.
Además de la caída del trabajo formal dentro de las remiserías, señalaron el crecimiento de vehículos particulares que realizan traslados como salida laboral alternativa. "Hay muchos autos trabajando no congregados en remisería, sino de forma particular. Debido a la falta de trabajo fijo es una salida laboral que no queda otra", comentaron.
A pesar de las dificultades, algunas agencias continúan sosteniendo guardias durante toda la noche. "Nosotros tenemos servicio las 24 horas, pero la realidad es que queda un solo auto", explicaron. Y añadieron: "Por ahí se rompe el auto a determinada hora de la madrugada y no tenés cómo resolverlo. Pero se hace lo que se puede con lo que se tiene".