El taller de Tai Chi que se dicta en el Club Cultural El Jagüel atraviesa un gran presente en Coronel Pringles. La propuesta coordinada por Cristian Martínez logró una importante convocatoria en las últimas semanas, al punto que varios de los grupos ya completaron sus cupos y debieron abrirse nuevos horarios para responder al interés de la comunidad.
La actividad se desarrolla en la sede ubicada en Rivadavia 1071 y reúne a personas de distintas edades, desde adultos hasta adultos mayores, quienes encontraron en esta disciplina oriental una herramienta para mejorar la calidad de vida, reducir el estrés y alcanzar mayor equilibrio físico y mental.
"Sí, la verdad que gracias a Dios se vino la gente, de varias edades, de adultos hasta adultos mayores. Y les gustó, se ve que el boca en boca ayudó muchísimo", expresó Cristian Martínez al referirse al crecimiento que tuvo el taller en muy poco tiempo.
El instructor contó además que comenzó a trabajar junto al equipo del Club Cultural El Jagüel durante el verano y destacó el espacio que brinda el lugar para diferentes actividades artísticas y culturales. "Siempre me gustó participar en centros culturales. En el fondo era un sueño poder hacerlo también en mi ciudad", señaló.
Martínez explicó que el Tai Chi es mucho más que una actividad física. "Es una forma de vida", resumió. Actualmente continúa perfeccionándose en Ramos Mejía, Buenos Aires, junto al profesor Rubén Locaso, dentro de un linaje tradicional de maestros orientales que remonta sus orígenes al desarrollo histórico del Tai Chi en China.
Sobre el auge que tuvo la disciplina en la ciudad, el instructor consideró que el contexto social influye directamente. "Hoy vivimos acelerados, pensando todo el tiempo en el futuro o en el pasado, y eso genera ansiedad y estrés. El Tai Chi te hace caer en el ahora, en el presente, en el cuerpo", explicó.
En ese sentido, remarcó que la práctica apunta a generar estados de calma y serenidad. "La calma es fundamental para afrontar mejor cualquier actividad de la vida. Además ayuda muchísimo al descanso, y descansar bien cambia completamente la manera de enfrentar el día a día", afirmó.
Uno de los aspectos que más llamó la atención entre quienes se acercaron por primera vez es que no se requiere preparación física previa ni movimientos bruscos. "No hace falta ninguna condición especial. Arrancamos de cero y todo es progresivo", aclaró.
Martínez explicó que el Tai Chi forma parte de la Medicina Tradicional China y que trabaja sobre el flujo energético del cuerpo a través del movimiento. "Es como una meditación en movimiento. Mientras uno trabaja el cuerpo, también trabaja la mente", señaló.
Además, destacó que la práctica puede adaptarse a cualquier edad. "Tengo alumnos de más de 80 años y también pueden practicar niños. La idea es fluir, no forzar el cuerpo", comentó.
Actualmente, los grupos de los martes por la tarde y sábados por la mañana ya se encuentran completos, aunque todavía quedan lugares disponibles en los nuevos horarios habilitados los martes y viernes a las 10.30 de la mañana.
"Lo único que pedimos es ropa cómoda y agua. Después cualquiera puede venir. La idea es que la persona salga distinta de la clase, más tranquila, más liviana, con otra energía", sostuvo.
Finalmente, Cristian Martínez invitó a toda la comunidad a conocer la propuesta y animarse a experimentar la disciplina. "Cuando terminás la clase sentís que te resetea el chip. Te olvidás de los problemas y empezás a vivir desde un estado de calma. Esa es la idea del Tai Chi y por eso creo que la gente lo está eligiendo tanto", concluyó.