El edificio del Correo Argentino de Coronel Pringles comenzó a mostrar una imagen renovada luego de una serie de trabajos de mantenimiento y puesta en valor que se vienen realizando durante esta semana. Las tareas están a cargo de un equipo especializado perteneciente al área de infraestructura de la empresa estatal, encabezado por Walter Iturre, jefe de mantenimiento, quien brindó detalles sobre las obras que se desarrollan en el emblemático inmueble de la ciudad.
"Empezamos hace dos días con un equipo de tres personas", explicó Iturre, quien además destacó el intenso ritmo de trabajo que vienen sosteniendo para avanzar con las mejoras. "Le estamos metiendo 12, 13 horas por día", señaló, haciendo referencia al esfuerzo del grupo para dejar el edificio en mejores condiciones en el menor tiempo posible.
Las tareas incluyen trabajos de pintura exterior e interior, renovación de luminarias, reparación de pisos y arreglos en distintos sectores afectados por el paso del tiempo. "La idea es cambiarle un poco la vida, darle un poco más de vida", expresó el responsable del operativo, al tiempo que indicó que el objetivo principal es "poner en valor un edificio propio de Correo".
Quienes transitan por el sector ya comenzaron a notar los cambios, especialmente durante la noche, gracias a la incorporación de nueva iluminación exterior. "Vamos a poner reflectores", comentó Iturre, destacando que la intención es mejorar tanto la estética como la funcionalidad del espacio.
Además de las tareas visibles, el equipo trabaja sobre problemáticas estructurales que requieren intervención. Uno de los principales inconvenientes detectados tiene que ver con las raíces de árboles cercanos que afectaron parte de los pisos y sectores del edificio. "Estamos pasando todo el piso. Muchas raíces hay acá", explicó.
También se realizan trabajos sobre revoques deteriorados y sectores afectados por aves. "Le vamos a poner toda una malla de arriba y de abajo", señaló Iturre en relación a los tordos que suelen instalarse en distintas partes del inmueble. Según explicó, se trata de una solución paliativa para evitar mayores daños y suciedad.
El jefe de mantenimiento reconoció que el edificio necesitaba una intervención importante. "Sería una primera etapa, y más que nada hacer un estudio de campo, ver cómo estaba, y hacemos lo más cómodo", detalló. En ese sentido, remarcó que el trabajo actual permite evaluar futuras necesidades y planificar nuevas mejoras para el histórico edificio postal.
La presencia del equipo trabajando largas jornadas no pasó desapercibida para los vecinos. De hecho, durante las noches muchos observaron el movimiento de operarios y los avances visibles en la fachada del edificio. "Vinimos a aportar un granito de arena", expresó Iturre, orgulloso de poder contribuir a la recuperación de un espacio que forma parte de la identidad local.
El edificio del Correo Argentino es uno de los puntos emblemáticos de Coronel Pringles y su recuperación representa no solo una mejora edilicia, sino también una señal de valorización institucional y comunitaria. Mientras continúan las tareas, la expectativa está puesta en las próximas etapas de un proyecto que busca devolverle protagonismo y funcionalidad a una construcción histórica de la ciudad.