El próximo fin de semana se disputará la 3° fecha del campeonato de Rally Bonaerense del Sudoeste en la ciudad de Azul, y todas las miradas en el ámbito local estarán puestas en Nicolás Bastard, quien buscará dejar atrás un comienzo de temporada adverso y volver a ser protagonista dentro de la Clase Junior.
La previa no ha sido sencilla para el piloto de Coronel Pringles. Luego de dos abandonos consecutivos, el equipo debió trabajar contrarreloj para poder estar presente en esta competencia. "Venimos un poco complicados en cuanto a la preparación. Nosotros, lamentablemente, rompimos el motor en la carrera pasada y hubo que rearmarlo todo", explicó Bastard, reflejando el esfuerzo realizado en los últimos días.
El trabajo del preparador Marcelo Gómez, desde Quilmes, fue clave para llegar a tiempo. Sin embargo, los contratiempos no terminaron ahí. "Recién nos llegó el motor ayer, los chicos del equipo ya lo colocaron, pero no pudimos probarlo como queríamos porque la lluvia no nos dejó salir a girar.
Eso es un problema porque siempre la prueba sirve para asegurarte que todo esté bien", agregó.
El inicio del campeonato ha sido esquivo para Bastard, quien, a pesar de mostrar un gran ritmo, no ha podido sumar puntos. "Abandonamos las dos carreras. En ambas habíamos arrancado muy bien, ganando los primeros tramos y haciendo diferencia, pero después tuvimos problemas. En Pringles fue algo eléctrico y en Suárez el motor no quiso más", detalló.
Este presente lo encuentra en el fondo de la tabla, compartiendo esa situación con otros competidores. "Creo que con Matías González estamos los dos en la misma, rompimos las dos carreras y estamos abajo. No arrancamos bien, pero el año pasado lo terminamos muy bien, así que confiamos en poder revertirlo", sostuvo.
A pesar del golpe anímico que implica romper en dos competencias consecutivas, Bastard mantiene la motivación intacta. "No es normal romper dos carreras seguidas y menos por problemas mecánicos. Es un golpe importante, porque además todo es muy caro. Hicimos un motor en verano para que dure todo el año y no duró ni dos carreras", lamentó.
De cara a la cita en Azul, el piloto pringlense guarda buenos recuerdos, aunque también reconoce que esta edición tendrá particularidades. "El año pasado la ganamos y el anterior veníamos ganando hasta que tuvimos un problema con la selectora. Pero ahora cambiaron los caminos, así que no los conozco bien. Vamos a ir a descubrirlos", comentó.
Además, el factor climático será determinante. Las lluvias previstas podrían modificar por completo el desarrollo de la carrera. "Los caminos están al límite en cuanto al agua. Si llueve mucho, se pueden inundar y la carrera podría suspenderse. Y si no, vamos a encontrar partes con barro y otras que se secan rápido, así que va a ser una carrera muy cambiante", analizó.
La falta de pruebas también genera incertidumbre. "No pudimos salir a probar y eso siempre te deja dudas. Sirve para ver que no haya pérdidas, ruidos raros o fallas. Son detalles que en carrera pueden costar caro", explicó.
Más allá de todo, el apoyo del público sigue siendo un motor fundamental para el piloto. "La gente está, siempre acompaña. Saben que veníamos haciendo bien las cosas y queda esa sensación de que podríamos haber tenido mejores resultados. Por suerte, siempre hay alguien que da una mano y eso nos permite seguir", destacó.
En cuanto a la estrategia para esta tercera fecha, Bastard no duda: irá a fondo. "Nosotros salimos siempre a hacer lo mejor que podemos, lo más rápido posible, sin tomar riesgos innecesarios, pero siempre a fondo. Nos dio resultados, el problema fue que el auto se rompió, no por ir más rápido de la cuenta", aseguró.
El campeonato, de momento, aparece cuesta arriba. "Estamos muy atrás en puntos, con una diferencia grande. Aunque ganemos todo, si los de adelante llegan, es difícil alcanzarlos. Pero nosotros vamos a seguir con nuestra forma de correr", afirmó.
Con ese espíritu competitivo, el piloto pringlense afronta un nuevo desafío con la esperanza de cambiar la racha. "Esperemos que la tercera sea la vencida, que podamos terminar la carrera y empezar a sumar. Lo más lindo de este deporte es llegar, y eso es lo que buscamos ahora", cerró.
Azul será, entonces, una prueba clave para Bastard, no solo en lo deportivo, sino también en lo anímico. Con el respaldo de su equipo, el acompañamiento del público y la experiencia acumulada, el objetivo está claro: dejar atrás los problemas y volver a ser protagonista en la Clase Junior del Rally Bonaerense del Sudoeste.