El director del Servicio Alimentario Escolar (SAE), Juan Pablo Sorrentino, se refirió al complejo contexto económico que atraviesa la provincia de Buenos Aires y destacó la decisión de fortalecer este programa, considerado central para garantizar la alimentación diaria de los estudiantes.
En diálogo con el programa "El Informador", el funcionario describió el escenario actual: "Una situación financiera muy complicada en la provincia de Buenos Aires, con una emergencia económica vigente, que no solamente ocurre por la situación económica que atraviesa el país, y de la cual la provincia es ineludible, con una caída de las retenciones en todo ámbito y de la recaudación por parte de los distintos estamentos del Estado, sea nacional, provincial e incluso de las recaudaciones municipales, que en la provincia también impacta".
En ese sentido, agregó: "Se suma sobre todo al gran problema que tiene la provincia de Buenos Aires, que es el no cumplimiento de las obligaciones por parte del gobierno nacional en lo que hace a las transferencias obligatorias, directas e indirectas hacia la provincia".
Al referirse específicamente al Servicio Alimentario Escolar, Sorrentino explicó: "El SAE, que por ley tiene que ser financiado en parte por la Nación, tanto en la provincia de Buenos Aires como en todas las provincias -aunque esa ley no obliga a un porcentaje determinado-, en años anteriores alcanzaba en torno al 30 o 33 por ciento de la inversión anual del programa, y hoy está en torno al 12 por ciento".
Además, detalló la evolución de los fondos: "El año pasado se transfirieron en términos nominales 77.500 millones de pesos del gobierno nacional hacia la provincia sólo en concepto de SAE. Uno esperaba este año, después de 12 meses de inflación -no inventada, sino declarada por el gobierno nacional en torno a los 30 puntos-, que el aumento fuera del 30 por ciento. Bueno, recibimos la noticia de que del año pasado a este se aumentó un 4 por ciento únicamente, o sea, pasamos de 77.500 millones a 80.400".
Sobre el impacto de esta situación, afirmó: "Entonces, entre esa situación, la asfixia en lo que responde a estos programas, al SAE y al MESA, es inmensa".
En este contexto, remarcó la decisión política de priorizar el servicio alimentario escolar: "Para nosotros el Servicio Alimentario Escolar, que es la comida de todos los días de los pibes, es el corazón de la política alimentaria y es la prioritaria".
Y en esa línea confirmó la medida adoptada: "Ante esta situación de asfixia financiera, se prioriza el Servicio Alimentario Escolar y por eso, a partir del primero de mayo -en realidad el 4 de mayo, que es el primer día hábil del mes-, el Servicio Alimentario Escolar tiene un 30% de aumento en sus prestaciones".
En consonancia con este escenario, el Consejo Escolar de Coronel Pringles comunicó oficialmente la suspensión transitoria del programa MESA por el término de 90 días, a partir del 1° de mayo. La medida se enmarca en la emergencia económica provincial y en la necesidad de concentrar los recursos disponibles en el SAE, definido como una política pública "regular, permanente y estructural", a diferencia del programa MESA, considerado complementario y financiado exclusivamente con fondos provinciales.
Por último, Sorrentino explicó el lugar que ocupaba este programa dentro del esquema general: "El programa MESA, desde su creación, fue sostenido únicamente con inversión provincial, no tiene fondos ni de organismos internacionales ni del gobierno nacional. Pero si en el SAE se cumpliera al menos con mantener lo mismo que se invirtió el año pasado, se complementaría de otra forma".
De esta manera, en medio de un escenario económico complejo, la Provincia resolvió reforzar el SAE como política central para garantizar la alimentación diaria en las escuelas.