El profesor de danzas Maurice Pinedo continúa desarrollando una intensa tarea vinculada a la inclusión a través de la danza en Coronel Pringles. Con más de tres décadas de trayectoria, el reconocido docente trabaja actualmente con chicos con discapacidad en distintos talleres y espacios culturales de la ciudad, apostando al arte como herramienta de expresión, integración y crecimiento personal. "Voy a cumplir treinta y cinco años", expresó Pinedo al referirse a su recorrido dentro de la danza, una actividad que con el tiempo se transformó también en una misión profundamente humana y social.
El docente destacó que trabajar con personas con discapacidad le cambió la manera de entender la enseñanza. "Los chicos con discapacidad es hermoso trabajar porque lograr un paso con ellos, un apoyo, es hermoso", afirmó. Sin embargo, remarcó que el aprendizaje no es únicamente para los alumnos. "Ellos te enseñan mucho más de lo que vos podés enseñarles", sostuvo emocionado.
Pinedo señaló que cada pequeño avance se vive con enorme alegría dentro de los talleres. "Cuando logran una cosa, tenés que ver cómo chocan las manos los chicos, cómo festejan", relató, destacando el entusiasmo y la felicidad que transmiten en cada ensayo y presentación.
En ese sentido, explicó que uno de los aspectos más valiosos del trabajo cotidiano es el vínculo afectivo que se genera con los participantes. "Si ellos quieren darte un abrazo o un beso, es lo más simple que hay en el mundo. Eso es hermoso, no tiene valor", expresó.
Actualmente, Maurice desarrolla actividades vinculadas a la danza tradicional y también a propuestas más integradoras, donde se mezclan expresión corporal, actuación y trabajo grupal. Entre los proyectos de este año aparece la participación en competencias culturales y la preparación de una propuesta de danza teatro.
"De dos a tres hacemos danza y de tres a cuatro danza teatro, que vamos a preparar para Torneos Bonaerenses", comentó. Según explicó, la idea es trabajar sobre una historia vinculada a las raíces y tradiciones locales. "Queremos llevar la leyenda del Huitrú. Los jurados piden que se lleve una historia de tu pueblo", indicó.
El profesor remarcó además el importante acompañamiento institucional que reciben para poder continuar con los talleres y actividades. En especial, valoró el respaldo del Centro de Día y del Municipio. "La directora nos apoya muchísimo en la parte de discapacidad", señaló.
Además, adelantó que volverán a participar en distintos eventos culturales de la ciudad para mostrar el trabajo que realizan durante el año. "Los vamos a volver a llevar para que compartan escenario con los demás chicos", explicó.
Pinedo también recordó el crecimiento que tuvo el proyecto a lo largo de los años. "Se trabajó mucho tiempo con la Escuela 501, que tenía un grupo de dieciocho chicos", comentó. Con el paso del tiempo, las propuestas se fueron ampliando y hoy continúan sumándose participantes a los talleres.
Para Maurice, la danza representa mucho más que una técnica o una coreografía. "La danza no es solamente aprender pasos, también es disfrutar", señaló durante la charla, resaltando la importancia de la expresión y la libertad de cada alumno al momento de bailar.
El docente destacó que cada presentación genera una emoción especial tanto en los chicos como en sus familias. "Vale una vida trabajar para eso, para que ellos también puedan ser aplaudidos por la gente", manifestó.
A lo largo de estos años, Maurice Pinedo se convirtió en un referente de la inclusión a través del arte en Coronel Pringles. Su compromiso, dedicación y sensibilidad quedaron reflejados en cada proyecto, en cada ensayo y en cada escenario donde los chicos encuentran un espacio para expresarse, crecer y compartir.
"Ésto es muy provechoso para ellos y para las familias", concluyó, dejando en claro que detrás de cada baile existe mucho más que una presentación artística: hay contención, alegría, compañerismo y una enorme apuesta a la integración.