La emoción fue protagonista en una jornada muy especial vivida en el servicio de Atención Temprana, donde Amanda Ortenzi recibió el cariño y reconocimiento de compañeras, familias y alumnos al iniciar su retiro de la actividad docente tras más de quince años de trabajo y compromiso con la educación especial.
Entre abrazos, lágrimas, sonrisas y muchas sorpresas preparadas por sus compañeras, Amanda compartió uno de sus últimos días dentro de la institución que formó parte de gran parte de su vida laboral.
"Estoy con muchas sorpresas una tras otra y a nada de la emoción. Hemos tenido altibajos y sentimientos encontrados, pero ellos te dan todos los días una sorpresa diferente", expresó emocionada.
Aunque intentó contener las lágrimas, reconoció que el momento tiene una enorme carga afectiva. "No voy a llorar porque ya lloré", dijo entre sonrisas mientras era rodeada por colegas, mamás y niños que quisieron acompañarla en este cierre tan significativo.
Amanda comenzó su recorrido en la Escuela Especial Nº 502 en el año 2009 y un año más tarde ingresó al área de Atención Temprana, espacio en el que desarrolló gran parte de su carrera profesional.
"Elegí Educación Temprana primero por los niños, porque me gustan mucho los chicos. Acá son otras edades, otras etapas y otro tipo de vínculo. Trabajamos mucho también con las mamás y se genera una relación muy especial con las familias", explicó.
A lo largo de los años acompañó a cientos de niños en sus primeros pasos educativos y emocionales, construyendo lazos muy profundos con cada familia.
"Lo que más voy a extrañar son los abrazos, los mimos y esa ternura que transmiten los nenes. Todos los días te sorprenden con algo nuevo. Esa inocencia que tienen es única", afirmó.
También dedicó palabras muy especiales para sus compañeras de trabajo, con quienes compartió años de experiencias, desafíos y aprendizajes.
"Con muchas compartimos otras escuelas y muchos años juntas. Siempre voy a venir a visitarlas porque forman parte de mi vida", aseguró.
Las muestras de afecto hacia Amanda fueron constantes durante toda la despedida. Una de sus compañeras destacó especialmente su manera de trabajar con los chicos.
"Ella es otra niña jugando con los nenes. Ver cómo trabaja y cómo se involucra realmente te llena el alma", señalaron emocionadas.
Otra colega remarcó su compañerismo y calidad humana. "Siempre está de buen humor, siempre acompañando. Es una persona extraordinaria y la vamos a extrañar muchísimo", expresó.
Las madres también quisieron agradecer el acompañamiento recibido durante estos años. Una de ellas sostuvo: "Amanda nos enseñó muchísimo, sobre todo a las mamás primerizas. Siempre estuvo acompañándonos y apoyándonos".
El reconocimiento no solo estuvo vinculado a su tarea profesional, sino también al enorme compromiso humano demostrado en cada etapa.
"Uno puede estudiar la profesión, pero esto también tiene que salir de adentro. A mí los nenes siempre me atraparon", reflexionó Amanda.
Aunque no tiene hijos, aseguró que el vínculo con los chicos fue siempre algo natural en su vida. "Tengo sobrinos y siempre sentí una conexión especial con los niños", contó.
Durante la charla también recordó algunos de los nombres de pequeños que dejaron huellas imborrables en su corazón. "Me llevo los abrazos de Romita, de Apolo, de John, de Bautista, de Mateo y de tantos otros nenes que pasaron por mi vida", dijo con emoción.
Amanda también destacó la importancia de las pequeñas señales cotidianas que surgen en el trabajo con los niños.
"Ellos con una mirada o una expresión ya te dicen todo. Si les gusta lo que estás haciendo, te lo demuestran enseguida. Eso es maravilloso", sostuvo.
El retiro formal llegará el próximo 1° de mayo, una fecha simbólica que marcará el inicio de una nueva etapa después de tantos años dedicados a la docencia.
"Hay momentos en la vida donde uno tiene que dar un paso al costado para disfrutar otras etapas. Me llevo muchísimo amor y muchísimos recuerdos", concluyó.
La despedida de Amanda dejó en claro el enorme cariño sembrado a lo largo de los años y el valor humano de quienes trabajan día a día acompañando las primeras infancias y a sus familias.