Álvaro Morales, el pequeño pringlense de 7 años que atraviesa un largo proceso de recuperación tras un accidente doméstico ocurrido en 2022, regresó de Monterrey (México) donde llevó adelante un tratamiento experimental que podría generar nuevas conexiones neuronales y mejorar su calidad de vida. Acompañado por su mamá, Daiana Trevisi, su papá Agustín Morales y su hermanita Alfonsina, Alvarito llegó el domingo 15 de marzo a México y después de un mes de tratamiento, ya está de regreso en Coronel Pringles.
El tratamiento, conocido como Cytotron, consistió en la permanencia del paciente dentro de un dispositivo similar a un resonador, donde durante una hora se aplican estímulos específicos en función de las áreas del cerebro previamente estudiadas. El objetivo es favorecer la regeneración o reconexión de funciones neurológicas.
Tras la experiencia, con emoción, cansancio y esperanza, Daiana Trevisi, compartió detalles de la experiencia y los primeros cambios que se observan en el pequeño.
"Veníamos con una alegría y una ansiedad de llegar a casa, así que aguantamos todo el viaje", expresó Daiana sobre el regreso. Durante el mes que permanecieron en México, mantuvieron contacto permanente con familiares y amigos a través de un canal de WhatsApp donde compartían fotos, videos y novedades del día a día.
Respecto a la evolución de Álvaro, señaló que ya comenzaron a notar pequeños avances. "A Alvarito lo notamos mucho mejor en la postura. A él le cuesta sostener el torso y eso de a poquito lo está mejorando", explicó. También destacó cambios en su atención y reacción ante el entorno: "Lo vemos más sonriente, más atento, más conectado".
El tratamiento fue intenso y se desarrolló durante 28 días consecutivos. "Todos los días tenía actividades y controles. Al principio le hicieron una resonancia, estudios de sangre y después volvieron a repetirlos al finalizar", contó. En las próximas semanas recibirán los resultados comparativos para evaluar si existen cambios visibles en el cerebro.
Daiana destacó especialmente la atención recibida en México. "La medicina que hay allá es algo increíble. Siempre estuvieron pendientes de Álvaro. Si yo mandaba un mensaje porque tenía fiebre o algún problema, cuando llegábamos ya nos estaban esperando los doctores", relató.
Sin embargo, también reconoció el desgaste físico, emocional y económico que implicó el viaje. "Esto lleva mucha plata, mucho desgaste emocional y físico. Una segunda vuelta lo pienso dos veces", admitió.
La madre de Álvaro también recordó el enorme apoyo de la comunidad pringlense para poder concretar el tratamiento. "La gente de Pringles se portó muy bien. Desde alguien que donaba 500 pesos hasta quienes organizaron ferias y eventos. Para nosotros cada granito de arena era un montón", sostuvo emocionada.
Finalmente, Daiana dejó un mensaje para otras familias que atraviesen situaciones similares. "Si alguna mamá o papá necesita información o tiene dudas, que me mande un mensaje. Estoy dispuesta a ayudar y acompañar".