En ese marco, Diego Maumus, referente del club, reflexionó sobre el recorrido de la institución y su adaptación a los cambios sociales a lo largo del tiempo. "Es una institución que como todas ha ido sufriendo cambios, se ha ido adaptando también a las nuevas realidades", señaló, destacando el orgullo de quienes continúan el legado de generaciones de rotarios.
Maumus remarcó que, como muchas organizaciones, el club ha atravesado distintas etapas, con mayor o menor participación de socios, pero sostuvo que "lo importante es que llegamos, y eso es motivo de celebración".
Una de las características distintivas del Rotary es su pertenencia a una red internacional. En ese sentido, explicó que, si bien cada club es autónomo en su funcionamiento, forma parte de una estructura global con presencia en casi todos los países. Esta dinámica permite trabajar tanto en proyectos locales como en iniciativas de alcance mundial.
Entre estas últimas, destacó el programa Polio Plus, impulsado por Rotary Internacional, que contribuyó a la erradicación de la poliomielitis en gran parte del mundo. "Rotary fue uno de los precursores en todo lo que tenía que ver con la lucha contra la polio", indicó, recordando el impacto histórico de la enfermedad y el trabajo sostenido para combatirla.
A nivel local, el club también ha desarrollado iniciativas emblemáticas. Una de ellas fue la Fiesta de las Colectividades, que el Club Rotario organizó durante más de cuarenta años junto a las distintas comunidades de Coronel Pringles. Sin embargo, desde la institución decidieron dar un paso al costado para permitir una renovación del evento.
"Entendíamos que la fiesta tenía que cambiar, había que renovarse y había que aggiornarse a las nuevas realidades", explicó Maumus. En ese sentido, destacó que la organización fue cedida a las propias colectividades, quienes lograron reformular la propuesta: "Ellos eran los que tenían que brillar en esta fiesta".
El evento, lejos de desaparecer, encontró una nueva impronta. Actualmente se realiza en un formato abierto, en la plaza, con acceso libre para la comunidad y una dinámica distinta. "Le encontraron una vuelta muy linda, hicieron un evento en la plaza, abierto al público, con una forma distinta, pero lo bueno es que se pudo continuar, se pudo repensar ese proyecto", valoró.
Otro de los eventos tradicionales es el baile de egresados, que continúa realizándose, especialmente por la importancia que tiene para instituciones educativas más pequeñas. "Siempre decimos que va a ser el último año, pero cuando lo organizamos y estamos ahí, vemos que está bueno y le buscamos la vuelta", comentó.
En cuanto a la vida interna del club, Maumus reconoció que uno de los principales desafíos es la incorporación de nuevos socios. Explicó que el compromiso que implica formar parte de la institución "tanto en tiempo como en recursos" dificulta la continuidad generacional. "Se hace difícil captar nuevos socios", admitió, al tiempo que señaló cambios en las formas de participación social, más orientadas a acciones puntuales que a compromisos sostenidos.
No obstante, destacó el trabajo con los jóvenes a través de Interact, donde actualmente continúan desarrollando actividades con entusiasmo, y subrayó el valor de los programas de intercambio estudiantil. En la actualidad, el club cuenta con dos intercambistas y prevé la llegada de más en los próximos meses.
Estos intercambios, explicó, no solo benefician a quienes viajan, sino también a la comunidad que recibe a los estudiantes, generando vínculos culturales y nuevas miradas. "Cuando uno ve otras realidades, otras culturas, se integra, se informa y entra en contacto con chicos de otros países", expresó.
Finalmente, Maumus puso en valor el rol de los medios locales en la difusión de las actividades institucionales, destacando la cercanía que caracteriza a ciudades como Coronel Pringles y su importancia para la vida comunitaria.
Con 85 años de historia, el Club Rotario local reafirma su compromiso con la comunidad, combinando tradición y renovación en cada uno de sus proyectos.