Florencia Rincón, referente del voluntariado Palmiro Vanoli, relató con preocupación el reciente hallazgo de dos sillas de ruedas que fueron encontradas en un punto limpio y aparentemente arrojadas a un contenedor. Según explicó, los elementos fueron identificados por los voluntarios al reconocer las marcas y el logo de la institución, y su descubrimiento abrió interrogantes sobre cómo terminaron en la basura pese a haber sido destinadas a ayudar a personas en situación de necesidad.
"Están en el punto limpio de Boulevard 40 y 16, Ahí las encontraron", dijo Rincón, y añadió que "las levantó, más que nada, porque por el estado en el que estaban podíamos aprovechar los repuestos, ya que las habían desarmado ahí". La referente explicó que al revisarlas, se comprobó la presencia de la identificación de la entidad: "Encuentra el logo, las siglas de P y V, que significa Palmiro Vanoli", expresó.
Rincón describió la sensación de desamparo y enojo del voluntariado al constatar que bienes de utilidad para la comunidad fueron descartados sin aviso: "Es una lástima que todavía no sepan valorar el trabajo del Palmiro Vanoli; la gente que hizo eso tuvo nuestras cosas y sabe lo que significa tener a alguien que necesite un elevador o una silla de ruedas". Subrayó además el impacto práctico: "Si alguien las hubiera entregado, salían de acá, ¿no? Nosotros las hubiéramos rehabilitado o usado los repuestos".
La referente detalló las dificultades para localizar a quienes descartan estos elementos y la complejidad del sistema de préstamos de ortopedia: "Tenemos reclamos de ortopedia viejos un montón, que llamamos y queremos ubicar a la gente. Entonces, es muy difícil dar con quién decide generar esas cosas". Recordó la normativa interna para préstamos y devoluciones y la necesidad de que el receptor sea responsable: "El que necesita la ortopedia se tiene que hacer socio y retirarla a su nombre".
En su testimonio, Rincón también expuso el valor económico de estos elementos y el esfuerzo que implica reponerlos: "Pueden estar arriba de los cuatrocientos mil pesos. El elevador, ponéle, ochenta mil, cien mil. Es mucha plata y a nosotros no nos sobra". Indicó que el voluntariado financia parte del equipamiento con actividades como almuerzos, tés y rifas: "Siempre estamos trabajando para mejorar la calidad de la atención".
Sobre la posibilidad de buscar responsables, Rincón valoró la colaboración con el centro de monitoreo municipal: "Gracias por la data de la cámara, no sabía que por ahí podemos comunicarnos con el centro de monitoreo para ver si podemos encontrar quién fue responsable". También contó la intervención de un vecino que retiró las sillas tras hallarlas: "Las buscó Ariel, justo pasó, las vio en su camioneta y las llevó".
A pesar del encontronazo, la referente pidió conciencia social y respeto por los recursos comunitarios: "Remarcamos siempre el trabajo, los valores, el compromiso- y seguir encontrándote con estas situaciones es doloroso". Finalizó con un llamado a la colaboración: "Ojalá que la próxima semana tengamos novedades y que la gente entienda que estos elementos sirven a quienes los necesitan ya, sin tener que esperar meses".