Carlos Subijana: una vida dedicada a promover la actividad física en Pringles
SALUD, HISTORIA Y DEPORTE LOCAL
En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Actividad Física, el profesor repasó sus inicios en la década del 60, la transformación cultural en torno al ejercicio y el crecimiento sostenido de las prácticas deportivas en la ciudad.

Cada 6 de abril se conmemora el Día Mundial de la Actividad Física, una iniciativa impulsada por la Organización Mundial de la Salud que busca concientizar sobre la importancia de incorporar el movimiento en la vida cotidiana como herramienta clave para la prevención de enfermedades y la mejora de la calidad de vida.
De acuerdo con el organismo internacional, la inactividad física constituye uno de los principales factores de riesgo de mortalidad a nivel global. En contraposición, la práctica regular de actividad física -al menos 150 minutos semanales de intensidad moderada, combinada con ejercicios de fortalecimiento muscular-reduce significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 e hipertensión, al tiempo que aporta beneficios en la salud mental, ósea y muscular.

En ese marco, la voz de Carlos Subijana adquiere un valor particular en Coronel Pringles. Profesor de Educación Física y referente histórico del deporte local, su trayectoria acompaña- y en muchos casos impulsó- el desarrollo de la actividad física en la comunidad siendo además el primer profesor de esta rama en nuestro distrito.
"Ni bien me recibí, a fines del 68, en el 69 ya estaba trabajando en Pringles", recordó. Sus primeros pasos laborales lo llevaron a desempeñarse en distintos ámbitos: la pileta del Club Independiente, colonias de vacaciones organizadas por el Municipio y, posteriormente, el Club de Pelota, donde durante casi una década se dedicó a la enseñanza del básquet y la promoción de la actividad física a través del deporte.

De una ciudad con escasa oferta a un crecimiento sostenido
El contexto de aquellos años distaba mucho del actual. Según describió Subijana, la actividad física organizada era prácticamente inexistente. "Lo único que se jugaba era a las bochas y había fútbol. Algo de atletismo, carreras de calle, pero no había una estructura dentro de los clubes ni propuestas sistemáticas", explicó.
En ese escenario, el rol de los primeros profesores fue clave. "En principio era único, hasta que llegaron otros como Rubén Kurtz. De a poco se fue armando un grupo de profesores que estudiaron, se recibieron y empezaron a trabajar acá", relató.
Ese proceso de consolidación tuvo un punto de inflexión con la creación del Centro de Educación Física, una institución que marcó un antes y un después en la promoción del deporte local. Subijana fue uno de los impulsores de la iniciativa: "El primer intento fue en el 73 o 74, cuando dialogué con el Secretario de Gobierno de ese momento. Estuvo a punto de firmarse el convenio, pero no se dio. Después, más adelante, se logró el convenio con la provincia y en el 79 empezó a funcionar".
La puesta en marcha del Centro significó, según sus palabras, "un impulso muy grande" para la actividad física en Pringles, al generar espacios de formación, acceso y participación para distintas edades.

Un cambio cultural profundo
A más de medio siglo de aquellos comienzos, el panorama es completamente distinto. "Ha crecido muchísimo", sintetizó Subijana, al tiempo que remarcó el cambio en la percepción social sobre la actividad física. "Antes costaba impulsarla, hoy la gente tiene otra cabeza, entiende que es importante".
Ese crecimiento se refleja tanto en la diversidad de disciplinas como en la cantidad de espacios disponibles: gimnasios, clubes, propuestas recreativas y prácticas individuales forman parte de una oferta cada vez más amplia.
Sin embargo, el profesor también apeló a la memoria para describir las costumbres de otras épocas: "Lo que perduró por siglos acá fueron las bochas. También, había fútbol y en un momento muy buen básquet, después del año 62 que salió Campeón Provincial Pringles".

Actividad física: salud antes que moda
Consultado sobre el auge actual de prácticas como el entrenamiento en gimnasios o las rutinas personalizadas, Subijana fue claro al descartar la idea de una moda pasajera. "No es una moda. La gente común hace actividad física para mantenerse bien, para estar mejor de salud, combatir el estrés y rendir más en el trabajo", sostuvo.
En ese sentido, estableció una diferencia entre la actividad física orientada al bienestar general y la práctica deportiva de alto rendimiento: "Después está la del atleta o el jugador, que es más intensa y con otra proyección, pero la mayoría busca sentirse mejor".
Las recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud coinciden con esta mirada, al destacar que no es necesario realizar deportes de alta exigencia para obtener beneficios: caminar, andar en bicicleta, bailar o incluso realizar tareas domésticas implican movimiento y contribuyen a la salud integral.

Experiencias locales y políticas de promoción
A lo largo de su carrera, Subijana también participó en diversas iniciativas destinadas a fomentar la actividad física en la comunidad. Entre ellas, recordó la implementación del programa nacional “Argentina Camina”, impulsado después del año 2000.
“En ese momento la gente no se prendió mucho, pero algunos sí, y esos quedaron caminando”, comentó, destacando cómo pequeñas acciones pueden generar cambios sostenidos en el tiempo.
Otro de los proyectos mencionados fue la instalación de una pista de salud en el Balneario Municipal. “Nosotros queríamos ubicarla en el Boulevard 1, donde está el monumento del caballo (en homenaje a Juan Pascual Pringles), porque es un lugar de mucho tránsito, pero no se pudo. De todos modos, la pista que se hizo es muy linda y creo que se usa bastante en el Balneario”, valoró.

Una construcción que mira al futuro
Con la perspectiva que le otorgan décadas de trabajo, Subijana considera que el camino recorrido consolidó una base sólida para el desarrollo de la actividad física en la ciudad. Pero, sobre todo, destaca el cambio de conciencia social.
“Esto se va a quedar, porque está relacionado con la salud. Cada vez es más importante asociarla con una mejor calidad de vida”, afirmó.
En tiempos donde el sedentarismo avanza de la mano de la tecnología y los cambios en los hábitos cotidianos, su mensaje cobra especial relevancia: moverse no es solo una elección, sino una necesidad para vivir mejor.
