Uno de los últimos trámites fue una audiencia de mediación en Bahía Blanca, la que no aceptó el Club Cazadores en cuanto a las pretensiones.
Además hay cuestiones de jurisdicción que también se discuten: el hecho fue en Tres Arroyos y lo reclaman ante la justicia de Bahía Blanca. Lo presentaron también en "Defensa al Consumidor".
El tema se mantiene en un cerrado hermetismo desde ambas partes, pero hay cuestiones que han trascendido lo público de buenas fuentes.
El pescador habría reclamado una camioneta a la cual hubiera accedido si su pieza hubiera clasificado, más una suma dineraria reparadora de los daños provocados por el suceso, que van desde lo moral hasta por problemas de salud, físicos y sicológicos que dice haber sufrido por el incidente.
Se habla de un monto que podría superar los 100 millones de pesos (más la camioneta) más los gastos y honorarios que demande el juicio.
EL PESCADOR
Luego de la polémica desatada en la 64° edición del concurso "Las 24 Horas de la Corvina Negra", el pescador bahiense Fabián Espíndola difundió un descargo público en el que rechazó los motivos de su descalificación, defendió la legalidad de su captura y anticipó que iniciará acciones judiciales contra el Club Cazadores de Tres Arroyos.
"Durante la noche logré pescar en forma reglamentaria la pieza más importante del concurso, una corvina negra que me ubicó en el segundo lugar del podio", afirmó Espíndola, quien había obtenido inicialmente ese puesto y el premio de una camioneta Toyota Hilux 4×2, antes de que la organización invalidara la captura.
El pescador aseguró que utilizó un equipo permitido y negó haber recibido ayuda externa para extraer la pieza.
El Club Cazadores, con sus asesores legales, se mantiene en la tesitura de que tiene la razón de haber descalificado la pieza ante la denuncia de otro pescador.
En su momento, la institución dijo:
Club Cazadores Tres Arroyos informa que lamenta profundamente la descalificación de una pieza capturada por un participante, una situación que resulta incómoda y sensible para todas las partes involucradas. La decisión fue adoptada en coherencia con los valores que la rigen, actuando con transparencia, responsabilidad y respeto por la verdad, a partir de la correcta interpretación y aplicación del reglamento vigente, con el objetivo de arribar a una resolución justa y debidamente fundada. Agregan que en la sede del Club se recibió una denuncia formal, la cual fue instrumentada mediante un acta notarial. Posteriormente, se labró una segunda acta, con la participación de un testigo presencial que se encontraba en el lugar al momento de la extracción del pescado en cuestión.
Ahora todo está en manos de la Justicia, la ley de por medio y la habilidad de los abogados que representan a las partes para presentar las pruebas del caso. Y por sobre todo esperar los largos plazos que se toman estas cuestiones en resolverse. Fuente: LU24