Las murgas llenaron de ritmo y color la Plaza San Martín
CULTURA POPULAR Y PARTICIPACIÓN
Tras varias suspensiones por el clima, el encuentro organizado por la Murga "Gastando el Adoquín" se realizó con gran convocatoria, reuniendo agrupaciones locales y de la región en una jornada festiva y comunitaria.

Luego de varias reprogramaciones obligadas por las condiciones climáticas, finalmente el esperado Encuentro de Murgas en Coronel Pringles pudo concretarse el domingo 22 de marzo en la Plaza San Martín, desde las 16.30 horas. El evento, organizado por la murga local "Gastando el Adoquín", tuvo una destacada convocatoria y transformó el espacio público en un escenario cargado de música, baile y expresión cultural.

Participaron del encuentro reconocidas agrupaciones tanto de la ciudad como de la región: Murga de La Abuela, Centro Murga Los Sobrinos de Trompetín, Contala como Quieras, Despertando la Barriada, Cachivaches de la Ilusión, Rebeldes del Coronel, Desquiciados de la Luna y Banda La Sin Hueso, además de la murga anfitriona. Cada una aportó su identidad artística en una jornada que combinó bombos, estandartes, vestuarios coloridos y coreografías que despertaron el entusiasmo del público.

En diálogo con Multimedio Pringles, Leo Molina, integrante de "Gastando el Adoquín", destacó la importancia del evento y el esfuerzo realizado para concretarlo: "Empezamos con la primera función, que sería la función general. Es una pasada de la verdadera Murga Argentina, salimos todas las murgas a hacer una función con todos los bombos, todos los estandartes, trompetas de distintos colores. Hay un color muy variado, muchos vestuarios, distintas telas. Hubo un lindo marco".

Además, Molina remarcó la participación regional: "Vinieron cinco murgas de la región, más las tres locales, somos ocho en total, más una banda de murga de Bahía Blanca. También vinieron representantes del Centro Murga Vía Libre y un fotógrafo que se dedica a una página de murga. La verdad que estuvo bastante nutrido el encuentro".

El referente también hizo hincapié en las dificultades previas y la satisfacción por haber podido concretar la jornada: "Después de tanto remarla, tuvimos tres suspensiones. La primera hace dos años, la segunda hace poco", indicó, destacando el cambio de la sede del evento del Balneario Municipal a la Plaza San Martín, que es la cuna de la Murga, donde se reúnen a ensayar y todo salió de la mejor manera ya que la gente colmó el espacio público.

La actividad comenzó desde temprano con la recepción de las delegaciones en el Balneario Municipal, donde se compartió un desayuno gracias al aporte de comerciantes y productores lecheros locales. Luego se realizó una charla grupal entre las murgas, un almuerzo popular con un guiso muy celebrado por los presentes y momentos de recreación antes de la función central.

Ya en la plaza, el espectáculo se desarrolló con una presentación conjunta inicial y luego con el paso individual de cada agrupación, que mostró su repertorio de canciones, bailes y puesta en escena. El cierre estuvo a cargo de la murga organizadora, coronando una extensa jornada que se prolongó hasta la noche.

El evento contó además con servicio de cantina, paseo de artesanos y propuestas gastronómicas accesibles para toda la familia. Con entrada libre y gratuita, la comunidad respondió masivamente, acompañando una propuesta que reafirma el valor cultural de la murga.

"Hoy se van a dar cuenta de que la murga no es solamente para febrero, la murga tiene un mensaje, tiene una cultura, tiene una tradición", expresó Molina, sintetizando el espíritu de una jornada que, finalmente, pudo celebrarse con éxito y a puro ritmo en la ciudad.