La madrugada del lunes tuvo un clima especial para un grupo de estudiantes de Coronel Pringles que comenzaron a transitar su último año del nivel secundario. Como ocurre cada año, los jóvenes protagonizaron el tradicional Último Primer Día (UPD), una celebración que marca simbólicamente el inicio del último ciclo escolar antes de finalizar la etapa educativa.
En el caso de los alumnos del Colegio Sagrado Corazón, los festejos comenzaron durante la noche y se extendieron hasta las primeras horas de la mañana. Muchos de ellos eligieron reunirse previamente en la plaza Juan Pascual Pringles para compartir el inicio de esta jornada tan significativa dentro de su vida escolar.
El UPD es una tradición que se repite cada año entre los estudiantes que comienzan el último año del secundario. Durante la noche previa al primer día de clases, los jóvenes se reúnen para celebrar juntos la llegada de esta etapa final, un momento que suele vivirse con mucha emoción y expectativa.
En Coronel Pringles, como sucede habitualmente, los festejos se hicieron notar en distintos puntos del centro de la ciudad durante la madrugada. En algunos sectores se escucharon petardos y manifestaciones propias de la celebración estudiantil, aunque no se registraron hechos de violencia ni situaciones que generaran inconvenientes mayores.
Tras la celebración nocturna, los estudiantes se acercaron al establecimiento educativo para participar del inicio formal del ciclo lectivo, donde fueron recibidos por autoridades, docentes y familias que acompañaron este momento tan especial para los jóvenes.
Desde la institución destacaron que el UPD se desarrolló en un clima de tranquilidad y alegría, respetando el espíritu de la tradición que año tras año forma parte de la vida estudiantil.
El director del nivel secundario del Colegio Sagrado Corazón, Néstor Bottini, valoró la manera en que los alumnos vivieron esta experiencia y destacó la importancia que tiene para ellos compartir este momento con sus compañeros.
"Es muy tranquilo, muy lindo, se puede disfrutar, y por ahí también es hacerle partícipe a todos de lo que es la cita para ellos", expresó.
El directivo también resaltó el fuerte vínculo que existe entre muchos de los estudiantes que integran la promoción, quienes comparten una larga trayectoria juntos dentro de la institución educativa.
"Somos también los chicos de la misma camada de amigos del jardín, muchos de ellos", señaló Bottini al referirse a los alumnos que iniciaron este último año escolar.
En ese sentido, remarcó que varios de los jóvenes se conocen desde muy pequeños, lo que fortalece el sentido de pertenencia dentro del grupo y con la institución.
"Muchos que ya vienen desde jardín, y después van creciendo, y también se fueron sumando otros, pero en general el sentido de pertenencia por el colegio es muy fuerte, y eso también está muy bueno", agregó.
El Último Primer Día se ha convertido con el paso de los años en una de las tradiciones más significativas para quienes transitan el último año del secundario. Para muchos estudiantes representa el inicio de una etapa cargada de experiencias, despedidas y proyectos de futuro.
Durante los próximos meses, los alumnos vivirán distintos momentos que marcarán el cierre de su paso por la escuela secundaria, entre ellos viajes, actividades institucionales y la esperada fiesta de egresados.
Mientras tanto, el UPD volvió a marcar el punto de partida de ese camino final dentro de la escuela, con un festejo que combina emoción, compañerismo y el recuerdo de muchos años compartidos en las aulas.
Así, los estudiantes del Colegio Sagrado Corazón comenzaron su último año escolar celebrando juntos una tradición que, más allá de los festejos, simboliza el cierre de una etapa muy importante en sus vidas y el comienzo de nuevos desafíos.