El estudiante bahiense que sueña con ser astronauta: ganó media beca y busca apoyo económico
¿UN BAHIENSE A LA LUNA?
El joven egresado de la Escuela Técnica Nº2 fue admitido en Embry-Riddle. Pero necesita ayuda.
La historia de Tomás Agustín Lopreite, un joven bahiense de 21 años, comenzó con un sueño claro: ayudar al mundo. Hoy ese camino lo llevó a ser admitido en Embry-Riddle Aeronautical University, una de las universidades aeronáuticas más prestigiosas de LOS Estados Unidos. Sin embargo, para poder concretar esa oportunidad necesita conseguir UN apoyo económico que le permita completar la beca parcial que obtuvo.
Tomás nació y se crió en Bahía Blanca. Es técnico aeronáutico egresado de la Escuela Técnica Nº2 "Ingeniero César Cipolletti" y actualmente cursa Ingeniería Aeroespacial en la Universidad Nacional de La Plata. Su objetivo es claro: convertirse en astronauta y representar al país en el desarrollo de la industria aeroespacial.
En diálogo con el programa La Peña de Homero, que se emite por La Brújula 24, contó cómo fue el proceso para ingresar a la universidad estadounidense. "Tuve que realizar un examen estandarizado que se utiliza para todas las universidades en Estados Unidos. Tuve que viajar a Mar del Plata para rendirlo y saqué 1400 puntos de 1600", explicó.

Además, debió demostrar su dominio del idioma inglés, presentar su analítico secundario traducido y reunir cartas de recomendación junto con un ensayo personal. "Saqué un nivel C1 de inglés y mi promedio en la secundaria fue de 9,87, posiblemente uno de los mejores de la Escuela Técnica Nº2", señaló.
Durante su paso por la secundaria acumuló una gran trayectoria académica y extracurricular. Participó en las Olimpiadas Matemáticas Argentinas llegando a la etapa provincial en dos oportunidades, fue finalista de los Juegos Bonaerenses en ajedrez, ganó la medalla de oro en las Olimpiadas Aeronáuticas y brindó una charla sobre el sistema solar en el planetario de la Universidad Nacional del Sur.
También fue presidente del Centro de Estudiantes durante dos años consecutivos y participó en encuentros educativos en representación regional. "La escuela técnica fue realmente un impulsor en mi educación. Aprendí muchísimo y la elegiría mil veces", afirmó.
El joven destacó además el rol fundamental de la educación pública en toda su formación. "Cualquiera que esté en la educación pública puede aplicar a estos programas. A mí me dio todas las herramientas para poder llegar hasta acá", expresó.
El camino que lo llevó a este logro también estuvo marcado por el esfuerzo de su familia. En una carta que envió a distintos medios, Tomás relató que sus padres trabajaron toda la vida para sostenerlo. Su padre fue canillita varias décadas y su madre realizó trabajos de limpieza durante años para que no faltara un plato de comida en la casa.
"Mis padres son trabajadores de toda la vida. Ellos nunca bajaron los brazos y nunca voy a olvidarme de sus esfuerzos porque son los que me permiten estar hoy contando mi historia", escribió.
La universidad Embry-Riddle le otorgó una beca académica de 21.500 dólares anuales, la máxima que reciben los estudiantes extranjeros. Sin embargo, para cubrir los costos totales de matrícula, alojamiento y manutención necesita reunir alrededor de 45.000 dólares por año.
"Estoy enviando muchos mails, buscando ayuda financiera y tratando de conseguir apoyo. Sé que es mucho dinero, pero también sé que alguien puede darme una mano", contó.
De igual modo, dejó en claro que su vocación no depende exclusivamente de esta oportunidad. "Si no se llega a dar, voy a seguir estudiando. Mi sueño es ser astronauta y no importa cuál sea el camino, lo voy a transitar", aseguró.
Mientras busca apoyo para completar la beca y poder viajar a Estados Unidos, Tomás continúa estudiando en la Universidad Nacional de La Plata y trabajando para que ese sueño que empezó en Bahía Blanca pueda convertirse en realidad.
Fuente: LB24