Diego Lobos atraviesa días de ansiedad y expectativa. La semana pasada debía someterse a una intervención quirúrgica que viene esperando desde hace tiempo, pero una confusión administrativa obligó a reprogramar la fecha. Ahora, con nuevo turno confirmado para el miércoles a las 5 de la mañana, mantiene la esperanza de que finalmente pueda concretarse la operación y poner fin a un largo período de dolor. "Sí, hubo una confusión en un último número de documento. Me confundían con un chico, José Valdés, supuestamente de Médano, que lo va a operar el mismo médico.
Aparentemente los dos tenemos el mismo problema", explicó Diego. El error se produjo tras un mensaje recordatorio que recibió el martes 25, previo a la fecha original de intervención.
Superado el inconveniente, la cirugía fue reprogramada para esta semana. "Me pasaron la cirugía para el miércoles. Voy con la ilusión de quedarme internado. Yo me voy con la ilusión de ya que se termine", expresó, dejando en claro el desgaste físico y emocional que viene atravesando.
El problema de salud que padece le genera dolores constantes, especialmente durante la noche. "Sufro mucho dolor. El último mes vengo durmiendo sentado. Antes de la una de la mañana ya estoy sentado en la cama", contó. Las tormentas y los cambios climáticos intensifican las molestias, dificultando aún más el descanso.
Diego explicó que su condición se agravó en el último año. "Ya venía mal en este último año. Yo pensé que el año pasado iba a salir adelante, pero no. Vengo para atrás, hasta que llegó el momento que dije: no aguanto más", relató.
Además del malestar físico, también enfrenta una preocupación económica vinculada a la intervención. "El año pasado era 500.000 y hoy era un millón. Espero que me mantengan el precio", comentó, reflejando la incertidumbre que genera el aumento de costos médicos.
Según le indicaron, será trasladado a primera hora por intermedio del hospital. "Tengo el miércoles a las 5 de la mañana. Me llevan por el intermedio del hospital", detalló. En cuanto al tiempo de internación, aún no hay precisiones. "Calculo que tres o cuatro días, según cómo salga la cirugía. No sé si serán dos, tres días, una semana, no sabemos", explicó.
Mientras aguarda la fecha definitiva, la ansiedad crece, pero también la determinación. "Estoy apurado", dijo con sinceridad, dejando en evidencia la necesidad urgente de resolver una situación que afecta su calidad de vida.
El miércoles será un día clave para Diego Lobos, quien espera que esta vez no haya contratiempos y que la intervención pueda realizarse con éxito. "El miércoles estaré diciendo a ver cómo salí y qué noticia tengo. Espero que se haga la operación", concluyó con esperanza.