Después de una trayectoria que comenzó en mayo de 1988, Héctor Daniel García culminó su labor como empleado municipal, poniendo punto final a una extensa carrera desarrollada íntegramente en el Parque Vial "?actual área de Vialidad"?. Con emoción y orgullo, repasó los momentos más significativos de su camino laboral.
"Ahí me inicié. Estuve 13 meses practicando con la moto(niveladora), recién ahí me dieron la máquina. Y en ese tiempo se hacía el campo, así que yo me dedicaba al campo: primero iba de cocinero y a las tardes me iba con un maquinista. Siempre arriba de la moto." Así recuerda sus comienzos, marcados por el aprendizaje constante y la dedicación plena a las tareas rurales.
Con el correr de los años, García se convirtió en un experimentado operador. Además de la motoniveladora, también condujo pala cargadora y camión volcador, aunque siempre tuvo una preferencia muy clara. "No se termina nunca de aprender. Es una herramienta que siempre tiene un trabajo distinto, nunca es lo mismo. Era una pasión, porque mi tío (Vicente Ullúa) fue maquinista y también estuvo acá, en el Parque, y lo tuve de jefe mío. Yo aprendí mucho con él, con el Titi Grondona".
Al hacer un balance de su paso por la Municipalidad, destaca especialmente el valor humano de la experiencia. "Pasó un montón de gente. Tuve compañeros que son amigos", resume, dejando en claro que más allá de las máquinas y los caminos, lo más importante fueron los vínculos construidos a lo largo de los años.
También fue testigo de los cambios tecnológicos que transformaron la tarea diaria. "La tecnología ya es otra cosa, antes era palanca y ahora todo electrónico, todo el sistema. Ahí hay que hacer un cursito."
Hoy, con una familia integrada por su esposa, cinco hijos y diez nietos, inicia una nueva etapa enfocada en el descanso, el tiempo compartido y el cuidado personal. Muy emocionado, ya proyecta actividades futuras que, según anticipa, seguirán teniendo ruedas de por medio.
Desde el Municipio y la comunidad, el reconocimiento por tantos años de compromiso y dedicación, junto al deseo de que esta nueva etapa esté colmada de felicidad.