Luz volvió a casa tras el tratamiento en México y aguarda nuevos avances en su autonomía
SALUD Y ESPERANZA
Luego de más de un mes en Monterrey, Luzmila Herrera y su mamá, Mariana Ocerin, regresaron a Coronel Pringles tras completar una terapia experimental de regeneración neuronal. El objetivo es mejorar su autonomía, ya que nació con parálisis cerebral.

Después de 30 días en Monterrey, México, Luzmila Herrera y su mamá, Mariana Ocerin, regresaron a Coronel Pringles tras completar un tratamiento experimental de regeneración neuronal denominado Cytotron. La decisión de viajar estuvo directamente vinculada al diagnóstico de Luz: nació con parálisis cerebral, una condición que afecta su motricidad y su autonomía, aunque "?como aclaró su mamá"? no padece ninguna enfermedad progresiva.
La búsqueda del tratamiento en la clínica Neurocytotron tuvo como finalidad favorecer su independencia y potenciar su desarrollo, especialmente en lo motriz y cognitivo, para que pueda seguir estudiando y desenvolviéndose con menor necesidad de asistencia externa.
En diálogo con Multimedio Pringles, Mariana contó que regresaron el lunes por la tarde, luego de un extenso viaje. "Linda experiencia, todo bien, estamos contentas, sobre todo de volver a casa después de tanto tiempo", expresó.

El tratamiento consistió en 28 días consecutivos de aplicación. Cada jornada implicaba aproximadamente dos horas en la clínica: controles médicos previos, una hora dentro del equipo Cytotron "?un dispositivo similar a un resonador que utiliza ondas magnéticas y radiofrecuencia"? y evaluaciones posteriores. Según explicó Mariana, el procedimiento busca estimular células madre progenitoras del cerebro para generar nuevos tejidos en zonas afectadas, y los efectos podrían continuar desarrollándose hasta nueve meses después de finalizado el ciclo.

Durante ese tiempo, la continuidad de las terapias será fundamental. Luz seguirá con kinesiología, terapia ocupacional y fonoaudiología, y comenzará estimulación visual. "Todas esas terapias ayudan a que sigan surgiendo avances", señaló su mamá, destacando la importancia del equipo profesional que ya acompaña a su hija en Pringles y la posibilidad de sumar especialistas en Bahía Blanca para determinadas áreas.
En relación con los primeros resultados, Mariana aseguró que ya en la primera semana se observaron cambios. "Era notable cómo había mejorado la postura", afirmó. Luz recibió radiofrecuencia no solo en el cerebro sino también en la columna "?que fue intervenida quirúrgicamente"? con el objetivo de favorecer la generación de tejido en esa zona. La mejora postural impactó directamente en su equilibrio.

También destacó una disminución en la espasticidad, especialmente en la mano derecha. "Tiene menos espasticidad. Ella lo nota porque dice que está más relajada en el cuerpo", comentó. Esto le permite un mejor apoyo y una posición más adecuada de los pies.
La posibilidad de repetir el tratamiento será evaluada dentro de nueve meses, en función de los avances logrados. Mariana subrayó que se trata de una decisión compleja, no solo por el alto costo económico, sino también por el desgaste físico y emocional que implica. "Es mucho sacrificio, no solamente económico sino emocional, por todas las expectativas que genera", explicó.
Mientras tanto, madre e hija transitan esta etapa con prudencia y esperanza. El objetivo es claro: que los avances neurológicos que puedan generarse en los próximos meses se traduzcan en mayor autonomía para Luz y en nuevas oportunidades para su desarrollo personal y académico.