El cierre de la planta de FATE y los más de 900 despidos a nivel nacional encendieron alarmas en todo el sector del neumático. En Coronel Pringles, la situación también genera preocupación, especialmente entre quienes forman parte de la cadena industrial vinculada a la reconstrucción y comercialización. Emanuel Duhau, referente de la firma local dedicada a la reconstrucción de neumáticos, explicó cómo impacta este escenario en la actividad. "Para que la gente entienda, nosotros no fabricamos neumáticos nuevos como FATE. Lo que hacemos es reconstruir un neumático usado y darle una segunda o tercera vida útil, según el caso", aclaró en el inicio.
Duhau detalló que durante años mantuvieron una relación comercial con la empresa. "Siempre comercializábamos neumáticos nuevos marca FATE, pero hace aproximadamente un año empezamos a abrir la cartera y traer neumáticos de origen chino. Es reinventarse o morir", sostuvo.
En ese sentido, explicó que la irrupción masiva de productos asiáticos cambió las reglas del juego. "No por ser chino, es malo. Hay de todo. Hay neumáticos descartables, pero también hay otros con calidad suficiente para reconstruirlos. Nosotros buscamos productos que nos permitan mantener nuestro principio: darle más vida útil al neumático y bajar costos al usuario", señaló.
La principal preocupación hoy no pasa solo por la venta de cubiertas nuevas, sino por los insumos para reconstrucción. "A FATE le comprábamos materia prima para hacer nuestra actividad. Ahí es donde nos choca fuerte de cerca", afirmó. Según explicó, la planta que fabricaba insumos para reconstrucción"? dependía de la planta principal, hoy paralizada. "Quedamos directamente bloqueados", aseguró.
Para Duhau, el cierre no fue sorpresivo dentro del sector. "Esto se veía venir. Ya el año pasado habían dejado de fabricar neumáticos de tractor en Argentina para producirlos en Brasil. Para el que está en el rubro era un indicio claro de que la cosa no iba bien", explicó.
El contexto económico y la apertura de importaciones también forman parte del análisis. "Hoy estamos en una política con importaciones muy accesibles y un dólar barato, y el mercado está inundado de neumáticos asiáticos. Ahora, si cambia la política y se cierran importaciones, quizás el negocio vuelve a ser rentable para fabricar acá. Es muy cambiante todo", reflexionó.
Consultado sobre el rol del gremio y el conflicto laboral, sostuvo: "El gremio del neumático es fuerte y la relación con las empresas venía desgastada hace años. Una estructura tan grande tiene tiempos de respuesta más lentos que una pyme, y adaptarse cuesta".
Respecto al impacto local, indicó que no percibieron aún una reacción directa del cliente. "No hemos notado preocupación puntual. Ésto fue progresivo, la gente ya venía desplazando marcas nacionales por precio desde el año pasado", explicó.
De cara al futuro, Duahau remarcó la necesidad de adaptación. "Nosotros nos arremangamos y jugamos con las cartas que están en la mesa. Estamos consumiendo materia prima de origen chino, algo que hace cuatro años atrás ni lo imaginábamos. Pero sin dejar de lado nuestros valores: hacer las cosas bien y con la mejor calidad posible".
Al ser consultado sobre qué le plantearía a un funcionario nacional, respondió con sinceridad: "No sé si hay una solución mágica. Me parece que falta equilibrio. Está bien buscar eficiencia, pero en el medio hay cuestiones desiguales frente a los productos importados. Yo le diría: demos una vuelta por la planta y mirá lo que se puede perder".
Finalmente, también destacó la diversificación productiva de la empresa, que comenzó a fabricar hamacas y pisos de caucho reciclado a partir del scrap de goma. "Surge de una necesidad: qué hacer con el desperdicio. Hoy se vende a fabricantes de Córdoba y Rosario. Es una línea nueva, pero con mucho potencial", concluyó.
En un escenario incierto, la industria local apuesta a la adaptación, la diversificación y la profesionalización como herramientas para sostenerse en medio de los vaivenes económicos.