Desde La Cámpora Coronel Pringles se salió a la calle a dialogar con los vecinos de cara al tratamiento en el Congreso frente al debate de la reforma laboral de Milei y el FMI. En ese marco, el concejal de Unión por la Patria, Julio de Aduriz, visitó la segunda edición de Telenoticias de Canal 2, donde se refirió a la tarea territorial realizada y analizó los puntos de la reforma que más preocupan.
"Caminamos los barrios, hablamos con la gente para saber si están en conocimiento básicamente de qué se trata de esta reforma del gobierno nacional, cuáles creen que van a ser los beneficios y cuáles las consecuencias negativas", expresó el edil. Consultado sobre el nivel de información de la comunidad, señaló: "En general, el adulto está más empapado en información porque mira televisión; los más jóvenes no tanto, pero alegremente nos pasó que en este caso puntual la gente está bastante en conocimiento, sabe de qué se trata, qué es lo que se pretende modificar y qué es lo que realmente se va a modificar".
De Aduriz remarcó que, si bien desde una ciudad como Coronel Pringles no se puede incidir directamente en las decisiones nacionales, "estamos absolutamente convencidos de que es necesario hablar con la gente, explicar, porque después suceden cosas y la gente no sabe a qué se debe".
Al analizar el contenido del proyecto, fue contundente: "197 artículos se pretenden modificar, de los cuales no hay un solo artículo que se modifique a favor de los trabajadores, jubilados o pensionados". En ese sentido, advirtió que el Gobierno nacional viene apuntando "sistemáticamente a distintos sectores: primero fueron los jubilados, luego la discapacidad, la educación pública y ahora contra los trabajadores y trabajadoras, que son el grupo poblacional que consume, que activa la economía".
El concejal contextualizó el debate en una situación económica compleja: "Salarios a la baja, meses que se hacen eternos porque la plata no alcanza, familias endeudadas para pagar alimentos y servicios". En ese escenario, detalló algunos de los puntos más sensibles de la reforma: "La no indemnización como la conocemos hoy, despido sin causa; el fraccionamiento de las vacaciones, la eliminación de las horas extras, dejar afuera del trabajo registrado a los trabajadores de plataformas digitales y la derogación del estatuto del periodista, que afecta directamente a la libertad de expresión".
Además, subrayó el impacto que estas modificaciones tendrían en sectores locales: "En Pringles, los trabajadores de la salud hacen un montón de horas extras porque el salario no les alcanza. Lo mismo ocurre con el personal policial y la docencia porque el poder adquisitivo está absolutamente pinchado".
De Aduriz aclaró que desde el peronismo no se oponen a discutir una reforma laboral, pero sí a una que "solo beneficia a las grandes corporaciones y no a los trabajadores". Al respecto, sostuvo: "Es necesario retocar algunos aspectos, como las licencias o las cargas horarias; creemos que hay que reducir la jornada laboral para generar más trabajo registrado, fortalecer los controles contra el trabajo en negro y discutir las cargas sociales para las pequeñas y medianas empresas. Pero de ninguna manera se puede avanzar en una reforma donde los trabajadores pierden casi todos los derechos obtenidos durante muchos años".
Consultado sobre el contexto económico actual, afirmó: "Los salarios están por debajo de la inflación, y este contexto va a ser más complejo si esto se aprueba". En ese sentido, expresó su expectativa de que los representantes en el Congreso "estén a la altura, como lo estuvieron con la ley de discapacidad y con la reforma universitaria, y que no cometan el mismo error que con la Ley de Bases".
Finalmente, advirtió sobre las consecuencias sociales y económicas del rumbo actual: "En dos años de gobierno de Javier Milei se han perdido muchisimos puestos de trabajo, hay mucha más precarización y la gente se pasa a ser autónoma o monotributista porque no hay empleo. Eso deteriora el sistema de recaudación y se traduce en menos asfalto, menos vivienda, menos inversión y menos obra pública".
De Aduriz cerró con una reflexión: "Si a todo esto le sumamos esta reforma laboral, estamos de camino a un país muy triste. Nadie se realiza en una sociedad que no se realiza. Esto genera tristeza, desgano y angustia, y la realidad es que nadie quiere que nuestros vecinos y vecinas vivan de esa manera".