Cynthia Wilt es una de las tantas pringlenses que, en busca de nuevas oportunidades, decidió emigrar y construir su vida fuera de la Argentina. Desde 2019 reside en Portugal, más precisamente en la región del Algarve, al sur del país, una zona caracterizada por su fuerte impronta turística. La ciudad en la que vive se llama Lagos. En estos días se encuentra de visita en Coronel Pringles, aprovechando sus vacaciones para reencontrarse con su familia, sus amistades y los afectos que la vieron crecer.
En diálogo con "El Diario de Pringles", Cynthia recordó cómo fue el inicio de su experiencia en el exterior: "Me fui con una visa de un año y me quedé". Al llegar, como ocurre en muchos procesos migratorios, debió adaptarse rápidamente a una nueva realidad laboral. "Arranqué a trabajar de moza, porque era lo más accesible en ese momento. No se requería mucha experiencia y me permitió empezar a acomodarme", explicó. Esa etapa inicial fue clave para poder sostenerse económicamente mientras se adaptaba a un nuevo idioma, una nueva cultura y un entorno completamente distinto.
Con el tiempo, su recorrido profesional comenzó a alinearse con su formación e intereses. En Argentina, Cynthia había combinado trabajar en un estudio contable, mientras estudiaba esa carrera, con trabajos vinculados a la fotografía, especialmente en el ámbito de la moda. Sin embargo, al llegar a Portugal, ese perfil debió reconfigurarse: "Me fui con mi cámara porque mi idea era en algún momento arrancar con la fotografía, pero estando allá me di cuenta de que no iba nada que ver con la moda, por lo menos en el sector donde yo estaba. Al ser una zona tan turística, el rubro que más estaba para explorar era el de restaurantes, hoteles y todo lo relacionado al turismo".
Ese giro profesional le permitió insertarse de manera más estable en el mercado laboral local. Actualmente, junto a una amiga, lleva adelante una agencia de marketing digital que ofrece un servicio integral: fotografía, video, diseño gráfico, manejo de redes sociales, desarrollo de páginas web y posicionamiento en buscadores. "Vimos que faltaba alguien que hiciera un trabajo más abarcativo. Había gente que hacía fotos, otros que manejaban redes sociales, otros que diseñaban, pero todo muy separado. Como nosotras éramos dos con perfiles diferentes, pero complementarios, decidimos englobar un poco todo", relató.
El proyecto, que comenzó de a poco, ya transita su quinto año. "Arrancamos promocionándonos en restaurantes y hoteles para generar contenido y llevar las redes sociales, y a medida que fuimos conociendo el rubro, fuimos abarcando más áreas. Hoy estamos trabajando mucho también con páginas web y con Google, todo lo que es marketing digital", detalló. Además, destacó que la modalidad de trabajo remoto le permite organizar su agenda de forma flexible: "Me puedo traer la computadora y trabajar desde acá. Yo hago más la parte de contenido, fotografía y video, así que organizo las sesiones antes de venirme y acá me dedico a editar y a coordinar toda la logística".
Más allá del crecimiento profesional, Cynthia reflexionó sobre lo que implica vivir fuera de su ciudad y de su país. "Tiene cosas buenas y cosas malas. A veces se idealiza estar afuera, y obviamente hay cosas positivas, como la seguridad y otra estabilidad económica. Pero se extraña mucho y cuesta adaptarse a otra sociedad, a otra cultura, a otra forma de relacionarse", expresó.
En ese sentido, remarcó que uno de los desafíos más grandes fue empezar de cero: "Yo me fui sola, así que fue adaptarse a trabajar en un rubro que no conocía, con gente que no conocía, hablando otro idioma. Pero también siento que eso genera un crecimiento abismal, porque ahí nace el instinto de supervivencia, y eso es muy positivo".
Sin embargo, la distancia emocional y cultural también pesa. "Lo más difícil es extrañar. No solo a la familia y a los amigos, que por supuesto es lo que más se extraña, sino también la argentinidad en general. Allá la gente es distinta, más fría, más distante. Cuando uno se va, valora muchísimo eso y falta, se hace sentir", compartió.
Consultada sobre su futuro, Cynthia fue clara en que, por ahora, su presente está en Portugal, principalmente por la estabilidad laboral que logró construir: "Hoy estoy bastante cómoda laboralmente, trabajando de manera independiente, de lo que me gusta, y eso me aferra bastante a seguir allá". No obstante, también dejó en claro que no se trata de una decisión definitiva: "No me veo para siempre en Portugal. Estoy muy bien, pero me cuesta un poco el tema de la cultura tan diferente, de los vínculos, de cómo se relaciona la gente".
En ese marco, mantiene abiertas distintas posibilidades: "Siempre está la duda de quedarse, volver o ir a otro lado. Por ahí pensé en España, y nunca cierro la posibilidad tampoco de volverme a Argentina".
Mientras tanto, cada regreso a Coronel Pringles representa una oportunidad para reconectar con sus raíces, con los afectos y con la identidad que, a pesar de los kilómetros, sigue siendo una parte central de su vida. Su historia refleja el recorrido de muchos jóvenes que buscan desarrollarse en otros países, combinando el crecimiento personal y profesional con el desafío permanente de vivir lejos del lugar que sienten como hogar.