En pleno verano y con altas temperaturas, el cuidado de las mascotas se vuelve una prioridad para muchas familias. En ese contexto, la peluquería canina de Delia Constante mantiene un ritmo de trabajo sostenido, combinando experiencia, dedicación y un marcado amor por los animales. Desde su local en Coronel Pringles, Delia relató cómo atraviesa la temporada estival y cuáles son las principales demandas de sus clientes. Su trabajo diario abarca distintos servicios: "Yo me dedico a hacer lavado, corte y corte de uñas".
Delia explicó que no todos los perros requieren el mismo tratamiento. "No a todos se los puede cortar las uñas, ni a todos se los puede pelar, cada cual tiene su pelaje", señaló. Sin embargo, reconoció que durante el verano la demanda de cortes aumenta notablemente. "En verano vienen mucho más para que los pele. Trabajo con perros desde los más chiquitos hasta los más grandes", afirmó.
Consultada sobre las dificultades del oficio, aclaró que no siempre tienen que ver con el tamaño del animal. "Hay caniches que son muy movedizos y otros que se portan súper bien. A veces hay que usar un bozal, pero no tantos, porque ya los conozco", explicó. Incluso recordó casos particulares: "Me han traído perros que según los dueños no los pueden ni tocar, pero una vez que se ven acá arriba de la mesa, se les pasa todo".
El tiempo de trabajo varía según el animal y el servicio solicitado. "Más o menos una hora, una hora y media", detalló, y aclaró que "no es un trabajo que se cobre por horas, sino por el trabajo que se hace". En cuanto a los estilos, destacó que siempre intenta asesorar a los dueños. "Hay clientes que me dicen "?cortale todo, no le dejes nada"?, y otros que quieren el copito, las manitos. Pero eso después hay que mantenerlo", advirtió.
Respecto a los servicios más solicitados, Delia fue clara: "El corte sale mucho. Una vez que ya lo bañás y lo cortás, después se mantiene con lavados". En esta época del año también se suma una problemática frecuente. "Hay muchas pulgas y garrapatas, se pegan como nada", comentó, explicando que muchas veces su trabajo apunta más al bienestar del animal que a una cuestión económica. "Yo hago este trabajo más que nada porque me gustan mucho los animales", aseguró.
Delia lleva tres años con su local actual y alrededor de ocho años dedicándose a la peluquería canina. "La práctica con la máquina y la tijera, es clave", sostuvo. Sus horarios son flexibles: "Trabajo con turnos, los horarios los pongo yo. Hay días que hago diez perros y otros que hago uno o ninguno".
Sobre los valores, indicó que "andan entre 20 y 30 mil pesos, según el tamaño y el servicio". Finalmente, dejó un mensaje para la comunidad: "Acá estamos, en calle Stegmann N° 887. Muchos me escriben por Facebook o miran la persiana y ya saben dónde encontrarnos". Y cerró con un agradecimiento especial: "Gracias a todas las chicas que siempre me recomiendan, el boca a boca es fundamental".
Con constancia y vocación, Delia Constante sigue consolidando un servicio muy valorado por quienes buscan cuidar a sus mascotas durante todo el año, y especialmente en los meses de mayor calor.