Francisco "Pancho" Santarén acaba de escribir una de las páginas más importantes de su carrera artística. El cantante, nacido y criado en Coronel Pringles, se consagró ganador del Pre-Cosquín 2026 en el rubro Solista Vocal y obtuvo el pasaje directo al escenario mayor del Festival Nacional de Folklore de Cosquín, donde cantará en la mítica Plaza Próspero Molina.
Aunque actualmente representa a Tres Arroyos, Pancho nunca dejó de mencionar sus raíces. Hijo de panaderos pringlenses, dio sus primeros pasos en la música "de oído", acompañando celebraciones en la Parroquia Santa Rosa de Lima, y transitó su formación escolar entre la Escuela Nacional y la Agrotécnica local.
"Estoy muy contento y feliz porque es algo que venimos buscando desde hace mucho tiempo", expresó Santarén todavía con la emoción a flor de piel. "Hace años que trabajo, viajo, me preparo y me esfuerzo como lo hace un bailarín o un malambista. Yo hago lo mismo, pero con el canto", explicó en el programa "El Informador" de "Multimedio Pringles", trazando un paralelismo con otras disciplinas del folklore.
El camino hacia Cosquín no fue sencillo. Su historia con el Pre-Cosquín estuvo marcada por intentos, frustraciones y persistencia. "Durante cuatro años participé en distintas sedes y nunca podía pasar. Siempre quedaba en el camino", recordó. El quiebre llegó el año pasado, cuando logró clasificar por primera vez a la instancia nacional en Córdoba. "Eso ya fue una locura, pero lo de este año superó todo", confesó.
Uno de los aspectos más destacados de su presentación fue la elección del repertorio. Lejos de apostar por lo más conocido o festivalero, Pancho decidió ir por ritmos menos habituales. "Canté estilos que casi no se escuchan: rancheras, cifras, cosas más antiguas, de la época de Gardel y Gardel-Garzón", contó. "Fue una apuesta grande, pero sentí que tenía que hacerlo. Me gusta desafiarme y mostrar otra cara del folklore".
Santarén se define como un cantor inquieto, con una identidad amplia. "Me gusta cantarle a las parejas de baile, a la danza tradicional. He viajado por distintas provincias cantando cuecas, gatos, chamamés. Cada lugar tiene su música y su identidad, y eso me enriquece", señaló. Aun así, remarcó su pertenencia: "Yo soy una bandera de la música de mi lugar, de los autores de mi provincia".
La final del certamen se extendió hasta el amanecer. "Terminó cerca de las cinco y media de la mañana. Después vino la deliberación del jurado y la espera eterna", relató entre risas. El anuncio del resultado desató una catarata de mensajes y llamados. "Recibí tanto cariño que todavía me cuesta caer. Es todo muy reciente", admitió.
Ahora, el desafío será doble. Pancho cantará como Solista Vocal y también integrará otra presentación junto a una bailarina ganadora del certamen. "Voy a estar en la primera luna y también el 29. Todavía no termino de caer, pero sé que es una enorme responsabilidad", afirmó.
Sobre lo que significa pisar ese escenario, no dudó: "El Atahualpa Yupanqui es un lugar mágico. Lo miré durante años pensando "?ojalá algún día"?. Hoy me cuesta creer que voy a estar ahí cantando". Con humildad y convicción, Pancho Santarén llevará su voz, su historia y el nombre de Coronel Pringles al corazón del folklore argentino.