La transformación de la histórica ex pensión Lafaille está a punto de concretarse. Así lo confirmó el arquitecto Fernando Santillán, responsable del proyecto, quien detalló que el complejo se encuentra en un estado de avance cercano a su finalización total. "Estamos, en un 99 % de la finalización de la obra", señaló.
Según explicó, el objetivo inmediato es comenzar con la etapa de comercialización y entrega. "La idea ahora es que vengan los compradores, que vean los departamentos y hagan lo que quieran. Literalmente estamos listos para entregar el trabajo. Quedan dos semanas nada más y después tal vez algún detalle interior muy chico, pero nada más", afirmó.
El emprendimiento, ubicado donde funcionaba la tradicional ex pensión Lafaille, cuenta con un total de 19 departamentos, en su mayoría desarrollados en formato dúplex, con planta baja y planta alta. Santillán remarcó un punto clave: "Son todos para vender. Lo aclaro especialmente porque todavía siento que hay gente que piensa que esto sigue siendo una pensión".
Si bien uno de los departamentos se encuentra equipado como unidad modelo y podría pensarse eventualmente para alquiler, el arquitecto aclaró que el espíritu del proyecto está puesto en la venta de las unidades. "Tenemos uno preparado para mostrar, pero el resto la idea es comercializarlos", explicó.
En cuanto a las prestaciones, Santillán destacó que el complejo ofrece servicios poco habituales para la ciudad. "Tienen pileta, salón de usos múltiples que sería la parrilla con una cava para guardar vinos, asador, jacuzzi interior, jacuzzi exterior y sauna. De hecho, va a ser el único sauna de Pringles", subrayó. A eso se suma una sala de cine pensada para encuentros sociales, un lavadero común y cocheras independientes de las viviendas.
Uno de los aspectos más valorados del proyecto fue la decisión de conservar parte de la identidad original del lugar. "Lo más importante que quedó es la palmera, el molino y el patio central. Además, nos costó bastante, pero logramos conservar la estructura de las paredes de la pensión", explicó. Esa elección tuvo una consecuencia directa en el diseño final: "Por eso todos los departamentos son distintos, no hay dos iguales. Eso le da una variedad para elegir, cada uno tiene más o menos mesada, más o menos baño, distintas distribuciones".
Santillán también resaltó la importancia de los espacios verdes. "Hoy se usa mucho ésto más moderno, priorizar el verde. Acá se podría haber hecho un edificio de cuatro o cinco pisos con muchas más unidades, pero la idea fue que tengan todos los espacios para disfrutar, lo mejor que se puede tener hoy en Pringles", sostuvo.
El proyecto incluye además seis locales comerciales, uno de los cuales todavía se encuentra disponible. "Si alguien está buscando comprar un local, tenemos uno", comentó. En ese sentido, el arquitecto destacó el impacto positivo que la obra tuvo en el entorno. "La calle mejoró un montón, revivió bastante. Esperamos que reviva más todavía, porque la avenida da para más, está muy linda", expresó.
Respecto a los tiempos de ejecución, Santillán detalló que la obra demandó alrededor de tres años. "Yo estoy acá hace tres años y unos meses. Al principio ocupamos mucho tiempo en la limpieza y en pelar las paredes absolutamente, dejarlas crudas para después reconstruirlas", recordó.
Con la obra prácticamente concluida, el complejo se prepara para una nueva etapa. La ex pensión Lafaille deja atrás su pasado para convertirse en un espacio moderno, con identidad propia y una fuerte impronta urbana, marcando un antes y un después en ese sector de la ciudad.