La situación de los alquileres en Coronel Pringles atraviesa uno de sus momentos más complejos. Con valores que se dispararon muy por encima de los ingresos y una oferta cada vez más reducida, acceder a una vivienda en alquiler, se ha convertido en un verdadero desafío para muchas familias y personas solas. Así lo explicó el martillero local Luis Paladino, quien describió un escenario marcado por la falta de empatía del mercado y un fuerte desequilibrio entre salarios y costos habitacionales. "Los alquileres medios se han escapado, sobre todo en relación a los sueldos", señaló Paladino, al ser consultado sobre los informes nacionales que indican que una gran parte del ingreso de los argentinos se destina al pago del alquiler. En ese sentido, precisó que "hoy los alquileres base están en 300 o 350 mil pesos para arriba, mientras que los sueldos rondan los 680 o 700 mil pesos". Para el martillero, la ecuación resulta difícil de sostener: "A veces me pregunto cómo hacen para pagarlo, porque realmente se complica mucho".
Uno de los puntos que más preocupa es la escasa oferta disponible. Según explicó, la demanda supera ampliamente a las propiedades en alquiler. "No hay casi nada, donde se libera una casa, hay 10 personas esperando para alquilarla. Hay una desesperación real por conseguir vivienda", afirmó. Incluso relató casos concretos que reflejan la gravedad del problema: "Tengo un cliente que vendió su casa y todavía no le puedo conseguir un alquiler. Tiene que dejar donde está a fin de mes y ya entramos en una situación de desesperación".
En cuanto al rol de los propietarios, Paladino advirtió que el contexto de alta demanda, les otorga una posición dominante. "De la parte locadora no hay mucha empatía. Se cierran en un número porque saben que, si no es uno, va a ser otro el que alquile", explicó. Esa lógica, sostuvo, termina empujando a los inquilinos a resignar calidad de vida para poder cumplir con el pago mensual. "La gente se tiene que privar de un montón de cosas para pagar el alquiler", remarcó.
Respecto a la Ley de Alquileres, el martillero detalló los cambios que se dieron tras la modificación del marco normativo. "Antes las actualizaciones eran por el índice de contrato locativo, y hoy eso quedó liberado", indicó. En la práctica, explicó, esto significa que "si el contrato no está atado a un índice, el locador puede decir "?quiero aumentar un 50%"? y lo hace, porque ahora está liberado". De todos modos, aclaró que el margen de negociación sigue existiendo: "Llega un momento en que el inquilino dice "?no lo puedo pagar"?, y ahí hay que sentarse a negociar".
Paladino también comparó la situación actual con años anteriores. "Antes, una actualización semestral era directamente el doble. Hoy estamos hablando de aumentos del 20, 25 o 30 por ciento en seis meses en los mejores casos", señaló. Sin embargo, advirtió que aún así el problema persiste: "Es una bola de nieve, porque el sueldo no acompaña. La inflación bajó, pero los salarios no suben, y además te aumentan la luz, el gas, el agua. El bolsillo se achica de una manera impresionante".
Finalmente, destacó que el impacto es aún mayor en los hogares unipersonales. "Tengo mujeres solas con sueldos de 700 mil pesos pagando alquileres de más de 300 mil. Les cuesta muchísimo", afirmó. Para Palladino, el panorama es claro y preocupante: "Hoy, para pagar un alquiler, en una pareja tienen que trabajar los dos sí o sí, de otra manera, es prácticamente imposible".
La realidad habitacional en Coronel Pringles refleja una problemática que se repite en todo el país, pero que en ciudades con poca oferta, se vuelve aún más crítica, dejando a muchos vecinos al borde de una situación límite.