En Coronel Pringles abrió sus puertas un nuevo emprendimiento comercial que llega para cubrir una demanda creciente, especialmente en los meses de verano. Se trata de "Los Vikingos", un proyecto impulsado por Diego Rodríguez y Tulio Galván, quienes decidieron combinar la venta de bebidas con la producción y comercialización de hielo.
La idea nació casi de manera espontánea. "Fue una charla, como tantas otras, de decir tenemos que hacer algo, inventar algo. Pensamos qué podía funcionar y ahí surgió la idea de la fábrica de hielo", contó Rodríguez. "Cuando se lo comenté a Tulio, al principio parecía algo loco, pero enseguida nos entusiasmamos y empezamos a averiguar".
El proceso no fue sencillo. Ambos reconocen que, si bien el producto final es simple, la maquinaria requiere conocimiento y cuidado. "Es un rubro que, aunque trabaja con agua, tiene su complejidad. Hay que saber manejar la máquina, entender qué hacer si surge una falla. Por suerte, la persona que nos vendió la máquina se portó de diez, nos explicó todo y nos ayudó muchísimo", destacó Diego.
La producción de hielo será diaria, una condición clave para garantizar stock constante. "Si necesitás hielo, tenés que producir todos los días", explicó. A partir de esa base surgió el complemento natural: la venta de bebidas. "Si hablás de hielo, automáticamente hablás de bebidas. Entonces la idea fue ofrecer todo en un mismo lugar", señaló. El objetivo es facilitarle al cliente la compra, incluso con promociones y combos.
En cuanto a la modalidad de trabajo, los propietarios indicaron que están terminando de ordenar cuestiones administrativas, pero ya tienen definido el esquema de atención. "Vamos a abrir más que nada a la tardecita, cuando la gente sale de trabajar. En esta época no tiene mucho sentido estar todo el día abierto", explicó Rodríguez. Los horarios previstos son de miércoles a domingo, desde las 19 hasta las 22 horas, sumando los domingos por la mañana, de 11 a 13, pensando especialmente en quienes organizan un asado y necesitan hielo o bebidas.
Además de la atención al público en el local, "Los Vikingos" tiene una proyección más amplia. "La idea de la fábrica no es solamente vender acá, sino también abastecer comercios. Queremos llegar a distintos puntos de Pringles", explicó Galván. "Sabemos que ya hay gente que trabaja con hielo y no queremos incomodar a nadie, simplemente ofrecer nuestra producción y trabajar desde nuestro lugar".
El local también refleja el espíritu del emprendimiento. Todo fue armado por sus propios dueños, con ayuda de amigos y familiares. "Aunque parezca mentira, todo lo que ves, lo hicimos nosotros. Pintamos, armamos, reciclamos maderas y chapas. Queríamos algo rústico, con identidad", contó Diego. El nombre "Vikingos" no es casual: "Los dos vamos al mismo gimnasio, viene un poco por ahí, por esa impronta más fuerte, y lo llevamos a la estética del lugar".
Ambos coincidieron en remarcar el acompañamiento recibido. "Sin la ayuda de amigos y familia es muy difícil arrancar. Nos dieron una mano enorme", expresó Rodríguez. En la misma línea, Galván agregó: "Tenemos mucho apoyo de comerciantes y gente que nos conoce, eso nos deja muy tranquilos y con ganas de seguir creciendo".
De cara al futuro, los propietarios aseguran que este es solo el primer paso. "Tenemos muchas ideas más, pero queremos ir de a poco, con pasos firmes", sostuvo Diego. Para quienes deseen contactarse, Vikingos cuenta con redes sociales activas y un número de WhatsApp (291-50-57-217), donde se informan horarios y promociones. "La invitación es abierta: que se acerquen cuando quieran, ésta es una propuesta pensada para toda la comunidad", concluyeron.