Un episodio que pudo haber tenido consecuencias graves se registró el lunes por la noche frente al Hospital Municipal de Coronel Pringles, cuando un poste de madera de la empresa Telefónica, se desplomó sobre la vereda de una vivienda particular. Afortunadamente, no hubo personas heridas, ni daños mayores, aunque el susto fue considerable.
La dueña de la casa afectada, Estela Troilo, relató lo ocurrido y explicó que el estado del poste ya venía generando preocupación. "Siempre veíamos que estaba en malas condiciones, pero como estaba sostenido o atado al poste de iluminación, nunca pensamos que se iba a venir abajo de esa manera", comentó.
Según explicó la vecina, el hecho no estuvo directamente relacionado con una tormenta fuerte. "Fue antes de la lluvia y del viento intenso. Había algo de viento, pero nada fuera de lo normal. Yo ya me estaba por ir a dormir cuando escuché un ruido terrible", recordó. En un primer momento, pensó que podía tratarse de la caída de un árbol de la rambla cercana. "Nosotros siempre tenemos cierto temor por los árboles grandes, pero cuando me asomé vi el poste tirado en la vereda", señaló.
Troilo destacó que el horario fue clave para evitar una tragedia. "Gracias a Dios eran cerca de las once de la noche y no andaba nadie. Esto queda muy cerca de comercios y durante el día hay muchísimo movimiento", explicó. Incluso mencionó que había una camioneta estacionada en el lugar que se salvó "de casualidad".
La vecina indicó que los cables ayudaron a amortiguar la caída. "Pienso que los propios cables lo sostuvieron un poco, porque si no el golpe hubiera sido peor", dijo. Tras el incidente, realizó los llamados correspondientes. "Tengo agendado a "Ojos en Alerta", así que avisé enseguida y mandaron a los muchachos de Guardia Urbana. Vinieron rápido, señalizaron el lugar porque es un peligro, sobre todo de noche, con los cables colgando", detalló.
Troilo remarcó que, pese a lo ocurrido, no se registraron cortes de energía eléctrica. "Por suerte no nos quedamos sin luz ni sin nada. Esto es un poste de telefonía", aclaró, aunque subrayó que el riesgo fue alto, teniendo en cuenta la cercanía con el hospital y el tránsito habitual de peatones y vehículos.
Además, recordó que no es la primera vez que se alertaba sobre el deterioro de este tipo de estructuras. "Hace unos seis meses ya habíamos hablado por un poste de la esquina que había quedado apoyado sobre el tendido eléctrico. Ya venía con un deterioro importante", afirmó. Incluso señaló que había enviado fotos donde se veía claramente "cómo estaba podrida la base".
Actualmente, la situación sigue generando inconvenientes. "No puedo salir de mi garaje, ni usar el auto. Estoy prácticamente cercada hasta que vengan a retirar el poste", expresó, a la espera de una pronta solución por parte de la empresa responsable.
Finalmente, Estela insistió en la necesidad de que se actúe con rapidez. "Espero que lo repongan o lo retiren cuanto antes, porque no es solo una molestia, es un peligro real", concluyó, visiblemente preocupada por lo sucedido y por lo que podría haber pasado si el hecho ocurría en otro horario.