Una mañana marcada por la urgencia y el despliegue constante vivió este miércoles Bomberos Voluntarios, que debieron responder a una seguidilla de emergencias tanto en la ciudad como en sectores rurales del distrito. Desde las primeras horas del día, distintas dotaciones trabajaron casi de manera ininterrumpida, atendiendo incendios y un accidente de tránsito que se registraron con escasos minutos de diferencia.
El jefe del cuerpo activo, Martín Ortigosa, explicó que la jornada comenzó muy temprano y rápidamente se volvió compleja. "Arrancamos tempranito, a las 6 de la mañana, con un incendio en la zona de la escuelita de "La Amalia". Cuando el móvil estaba regresando de ahí, tuvimos otro incendio en el puente Cabrera, en la bajada del golf, del Boulevard 64 derecho", relató.
A ese primer panorama se sumaron nuevas salidas. "Después tuvimos el accidente en calle Dorrego al mil cuatrocientos. De ahí, mientras estábamos trabajando, también se nos dio aviso de un incendio en la zona de Chelforó. Ahora estamos en la bajada de "La Sortija", cerca de la Ruta n° 85, donde también hay un foco", detalló Ortigosa, dejando en claro la magnitud de la demanda operativa.
La sucesión de hechos obligó al cuartel a mantener personal en alerta permanente, con equipos listos para intervenir en distintos puntos al mismo tiempo. Consultado sobre las posibles causas de tantos incendios en tan corto lapso, el jefe del cuerpo activo señaló que aún no hay certezas. "Hay algunos problemas en algunos de los incendios en los que hemos estado. También estamos hablando con Indio Rico, donde están con dos incendios bastante grandes. No sabemos si tendrá que ver con tareas rurales, si estarán sembrando o cosechando, todavía no tenemos confirmación", indicó.
Otro factor que preocupa es el contexto climático. La sequía prolongada y la abundancia de pasto seco generan un escenario propicio para la propagación del fuego. "Sabemos que hay una sequía muy importante, que ha llovido muy poco y que los pastos están altos. El viento, no te lo puedo afirmar con certeza, pero en otras oportunidades, como nos pasó en la zona de Siete Puentes y el peaje cuando trabajamos con bomberos de Cabildo, había mucho viento y aparentemente los cables se tocan y chispean, y ahí es donde se inicia el fuego", explicó Ortigosa, aclarando que no está confirmado que sea la misma situación en los siniestros de este miércoles.
La acumulación de emergencias también llevó a una situación poco habitual, aunque no inédita para el cuartel. "Sí, nos ha pasado de tener tres equipos trabajando en distintos lados, pero la verdad que ahora nos está castigando porque todo se dio junto, en el mismo momento. Hoy, en el mismo toque de sirena por un incendio, también se nos alertó de un accidente", recordó.
En ese sentido, Ortigosa destacó la capacidad operativa actual, aunque reconoció el desgaste que implica sostener este ritmo. "Por suerte tenemos muy buen parque automotor y estamos bien. Tenemos cuatro autobombas adentro del cuartel y tres o cuatro trabajando afuera. Con personal también venimos bien, pero vamos agotando recursos y tenemos que ir recalculando, mandar uno menos a veces para quedarnos cubiertos acá", explicó.
Finalmente, el jefe del cuerpo activo se refirió a la situación de los incendios en otras provincias y la posibilidad de brindar apoyo. "A nosotros no nos han informado nada. A nivel federativo no se ha recibido nada por el momento. Sí sé que la federación está en alerta, y si la provincia de Chubut pide colaboración, puede intervenir la federación nuestra, pero también hay que entender que en la región sur estamos muy latentes como para alejar personal y móviles", concluyó.
La intensa mañana dejó en evidencia el esfuerzo constante de los bomberos pringlenses, que continúan trabajando para dar respuesta a cada emergencia en un contexto cada vez más exigente.