Los Reyes Magos recorrieron Coronel Pringles en una caravana llena de ilusión
Melchor, Gaspar y Baltasar salieron a las calles el lunes 5 de enero desde las 20 horas. Los niños recibieron de regalo, golosinas y hubo un emotivo cierre con el Pesebre Viviente en la Parroquia Santa Rosa de Lima.

La tradicional visita de los Reyes Magos volvió a llenar de magia, alegría y expectativa las calles de Coronel Pringles. El lunes 5 de enero por la noche, la comunidad fue protagonista de una celebración renovada que combinó movimiento, cercanía con los más chicos y un fuerte sentido de encuentro comunitario. Melchor, Gaspar y Baltasar recorrieron la ciudad en una caravana especialmente pensada para llegar a distintos barrios y permitir que todas las familias pudieran vivir el esperado momento.
La actividad comenzó pasadas las 20 horas en la Capilla de la Virgen de Fátima, ubicada en el Barrio Roca. Desde allí, los Reyes iniciaron su recorrido por la Avenida 25 de Mayo, uno de los ejes principales de la ciudad, avanzando lentamente para facilitar el contacto con el público. A lo largo del trayecto, grandes y chicos se acercaron para saludar, sacarse fotos y compartir la emoción de una noche cargada de simbolismo.
Una de las principales novedades de este año fueron las denominadas "Postas Reales". Se trató de paradas estratégicas, debidamente señalizadas, donde la caravana se detuvo para que los Reyes Magos descendieran y se acercaran a los niños. En esos puntos, los más pequeños pudieron entregar sus cartas, expresar sus deseos y recibir golosinas. Tras la salida desde la Capilla de Fátima, el recorrido incluyó la Plaza de la Cooperativa, el Hogar de Jubilados y Pensionados y el Gimnasio de Dos Avenidas, garantizando así momentos de contacto directo y cercano con vecinos de distintas edades.
Durante toda la caravana, Melchor, Gaspar y Baltasar repartieron bolsas con caramelos masticables a cada uno de los niños que se acercaba, generando sonrisas y gestos de sorpresa que se repitieron a lo largo del recorrido.
El cierre de la celebración tuvo lugar en la explanada de la Parroquia Santa Rosa de Lima, con la realización del tradicional Pesebre Viviente. Desde la organización, el padre Matías Pardo destacó la importancia de sostener la ilusión y el sentido profundo de esta celebración, que año tras año convoca a familias enteras y refuerza los lazos comunitarios. Una noche especial que volvió a unir fe, tradición y alegría en el corazón de la ciudad.



