La mañana del jueves en Coronel Pringles estuvo marcada por la presencia de dos dotaciones de Bomberos Voluntarios en la Escuela Primaria N° 7, tras un llamado que alertaba sobre un posible incendio en una de las calderas del edificio. Si bien la situación generó preocupación en la comunidad educativa y en las familias, rápidamente se confirmó que no se trató de un siniestro de gravedad, sino de un recalentamiento que provocó la emanación de humo.
El primero en brindar precisiones fue Carlos Imanoni, quien estuvo a cargo de la coordinación del operativo de Bomberos. "No es que se prendió fuego la caldera, ni nada parecido. Simplemente se recalientan y eso genera humo, pero no había fuego en ningún lugar cuando llegamos", aclaró.
El referente destacó que las dotaciones trabajaron con rapidez y profesionalismo: "Controlamos todo el sistema de calderas y verificamos que no existiera riesgo. No fue necesario usar agua, ni ningún otro recurso de extinción. Ahora lo que corresponde, es que los técnicos responsables revisen las instalaciones".
En relación a la necesidad de evacuar la escuela, Imanoni llevó tranquilidad: "No hubo necesidad de trasladar a nadie, ni de desalojar el edificio. Todo estuvo bajo control y fue más una medida preventiva que otra cosa. Podemos decir que no hubo nada de gravedad y que todo el personal y los alumnos, estuvieron fuera de peligro en todo momento".
La situación fue acompañada también por autoridades educativas y del Consejo Escolar, que se hicieron presentes en el lugar para interiorizarse sobre lo ocurrido. Edgardo Cabanillas, presidente del Consejo Escolar, explicó: "Nos acercamos apenas recibimos el aviso. Esta escuela tiene un sistema de corte que interrumpe las calderas cuando se corta la energía eléctrica, justamente para que no trabajen en vacío. Sin embargo, algo falló y produjo el recalentamiento. Ahora esperamos que los proveedores y técnicos hagan las revisiones necesarias para saber qué pasó".
Cabanillas también valoró la intervención de los Bomberos Voluntarios: "Hay que destacar el nivel de servicio que tenemos en Pringles. Los bomberos actuaron rápido, cortaron la energía y aseguraron la zona en pocos minutos. Eso dio tranquilidad a todos los que estábamos en la escuela".
El presidente del Consejo Escolar señaló que la prioridad es garantizar la seguridad de los estudiantes y del personal. "Afortunadamente no pasó a mayores. Ahora debemos enfocarnos en la parte técnica y en trabajar con los responsables de mantenimiento de las calderas para evitar que esto vuelva a ocurrir. Seguramente el corte de energía tuvo incidencia en el desperfecto", expresó.
Durante el operativo también estuvieron presentes el inspector jefe distrital, Profesor Raúl Sicardi, y personal de Guardia Urbana, quienes acompañaron las acciones preventivas. Según se informó, la actividad escolar pudo continuar con normalidad una vez finalizada la intervención, aunque la caldera en cuestión permanecerá fuera de servicio hasta que se realicen los chequeos correspondientes.
El hecho, si bien no pasó de un susto, puso en evidencia la importancia de los protocolos de seguridad y de la rápida respuesta de los equipos de emergencia. Tanto Bomberos como autoridades escolares, coincidieron en que el episodio debe servir para reforzar los controles técnicos de las instalaciones de calefacción en las instituciones educativas del distrito. "Fue un recalentamiento que nos generó un llamado de alerta, pero no una emergencia real. Lo importante es que todo se resolvió de manera segura, sin riesgo para nadie", cerró Imanoni.
De esta manera, la Escuela N° 7 retoma sus actividades con normalidad, a la espera de las pericias técnicas que determinarán qué originó el mal funcionamiento de la caldera y cuáles serán las medidas preventivas a implementar en adelante.