“Me da un hilo de esperanza, un hilo de vida”: Pamela Halter avanza hacia una mayor independencia
SOLIDARIDAD Y ESPERANZA EN CORONEL PRINGLES
Gracias a una donación anónima y a lo recaudado en la Fiesta de San Patricio organizada por el Club Rotario, la pringlense logró cubrir el costo de los nuevos conos para sus prótesis. Iniciará ahora una nueva etapa de rehabilitación en Bahía Blanca.

La historia de Pamela Halter suma un nuevo capítulo cargado de emoción y esperanza. La vecina de Coronel Pringles, que desde hace años enfrenta las consecuencias de una vasculitis, una enfermedad autoinmune que afecta los vasos sanguíneos y que en su caso avanzó de manera agresiva, dio a conocer una noticia que marca un punto de inflexión en su camino hacia la recuperación y la búsqueda de una mayor autonomía.
Producto de esta enfermedad, Pamela sufrió la amputación de sus piernas y también de sus manos, lo que modificó por completo su vida cotidiana. Sin embargo, lejos de resignarse, desde hace tiempo impulsa una campaña solidaria para reunir fondos que le permitan acceder a prótesis adecuadas y recuperar, en la medida de lo posible, su independencia.
En las últimas horas, confirmó a Multimedio Pringles que logró cubrir el costo de los nuevos conos para sus prótesis, una pieza clave en el proceso de adaptación. Esto fue posible gracias a la combinación de lo recaudado durante la Fiesta de San Patricio -organizada por el Club Rotario de Coronel Pringles- y el aporte determinante de un donante anónimo.
"Fue un notición tremendo para mí", expresó Pamela al relatar cómo recibió la confirmación. Según explicó, en un primer momento le habían comunicado que el aporte cubriría una parte importante del monto, pero finalmente se concretó el pago total. "Esta persona iba a poner los 5.400.000 y el resto, que era lo que se juntó en la fiesta, se sumaba a esto", detalló, aunque luego se resolvió cubrir la totalidad, teniendo en cuenta también los gastos adicionales que deberá afrontar en esta nueva etapa.
En ese sentido, explicó que el tratamiento no se limita únicamente a la adquisición de las prótesis, sino que implica traslados frecuentes a Bahía Blanca "dos o tres veces por semana", además del trabajo con profesionales de kinesiología. "Son obviamente gastos extras", señaló.
Los nuevos conos, que constituyen la parte superior de las prótesis, serán confeccionados con un sistema denominado "KISS". Este mecanismo, según explicó, podría permitirle colocarse las prótesis sin asistencia, algo fundamental teniendo en cuenta las limitaciones. "Quizá yo me la pueda colocar sola", indicó, marcando la importancia de este avance en términos de autonomía.

La decisión de cambiar los conos surgió luego de una evaluación realizada por un ortopedista en Bahía Blanca. Allí se detectaron serias deficiencias en sus prótesis anteriores, con las que incluso había atravesado un proceso de rehabilitación en el Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur (INAREPS), donde permaneció internada durante tres meses sin lograr caminar. "Los conos eran un desastre, estaba todo desalineado", contó.
A partir de ese diagnóstico, el especialista recomendó reemplazar únicamente esa parte de las prótesis, lo que redujo considerablemente el costo total del tratamiento. En ese sentido, Pamela recordó que en un principio se había hablado de cifras cercanas a los 30 millones de pesos para prótesis completas, un monto imposible de afrontar en su situación actual.
El proceso que se inicia ahora contempla una primera etapa de toma de moldes, prevista para mediados de mayo. "Eso va con un molde de yeso, bien pegadito, y después a partir de esos moldes se hacen los conos con el material", explicó. Luego comenzará la fase de adaptación y entrenamiento, en la que deberá recuperar equilibrio y movilidad, tras más de dos años en silla de ruedas.
"El equilibrio es todo", remarcó, al describir uno de los principales desafíos que enfrentará. Si bien cuenta con experiencia previa en el uso de prótesis "ya que antes de la enfermedad utilizaba una en la pierna derecha y otra en el pie izquierdo", explicó que la situación actual es completamente diferente. "Lo bilateral, nada que ver", reconoció.
Más allá de lo físico, el impacto emocional de esta noticia ocupa un lugar central. Pamela no ocultó la importancia que tuvo este gesto solidario en su estado anímico, especialmente luego de experiencias anteriores que no habían resultado como esperaba. "Me da un hilo de esperanza, un hilo de vida", expresó, reflejando la dimensión personal de este avance.
En ese marco, destacó el acompañamiento constante de su entorno. "Cada uno fue un eslabón para llegar a esto", afirmó, en referencia al trabajo del Club Rotario, sus amistades, su familia y todas las personas que colaboraron de una u otra manera. También mencionó el apoyo cotidiano de sus padres, quienes la asisten en sus traslados y actividades diarias.
Consciente de que el camino recién comienza, Pamela remarcó que el desafío ahora será sostener el esfuerzo necesario para avanzar en la rehabilitación. "Ahora lo que viene es todo trabajo mío", señaló, con determinación.
Finalmente, dejó un mensaje cargado de gratitud y compromiso. Prometió que el día que logre ponerse de pie nuevamente compartirá ese momento con quienes la acompañaron en este proceso. Será, sin dudas, una imagen que sintetice no solo su lucha personal, sino también el valor de la solidaridad como motor de transformación.